Rugby: polémica en Gran Bretaña por pausas comerciales
Durante partido entre Inglaterra y Gales por el Seis Naciones

Todo comenzó con el partido disputado el pasado sábado 7 en el estadio londinense de Twickenham y que, por primera vez en la historia, incluyó anuncios de 20 segundos durante las pausas naturales del juego durante la transmisión de la cadena británica ITV.
Durante estos descansos, la pantalla se dividía en dos: el partido se veía en una parte y el anuncio aparecía en la otra, con el audio del anuncio ahogando el resto.
Esta innovación, ya vista en Italia, desató una ola de protestas en redes sociales contra los anuncios "invasivos", "molestos" y "al estilo estadounidense", y la decisión de cortar el audio del partido en directo.
Muchos señalaron que la tradición británica exige que sólo haya anuncios durante el descanso.
"Fue impactante ver, en el minuto 27, un anuncio de Virgin que nos animaba a ser 'un arcoíris en las nubes'. No podemos decir que no nos avisaron", publicó el diario británico Telegraph.
A su vez, el presentador Mark Pougatch introdujo la novedad al inicio de la transmisión con este prólogo: una novedad que podrán notar en nuestra cobertura es una breve pausa publicitaria en cada tiempo, pero no se preocupen, no se perderán nada de la acción en directo, aseguró.
Para el anuncio de la segunda mitad, Samsung omitió algunas de las palabras del árbitro Pierre Brousset.
Dado el desarrollo del partido, cuyo resultado quedó casi definido después de sólo 18 minutos, los anuncios no parecían intolerables, pero el temor, predice el Telegraph, es que esto es sólo el principio.
"Se convertirán en la norma para cualquier breve interrupción del juego? Seguramente habrá partidos más reñidos, y los tradicionalistas sentirán que la tensión del scrum disminuye si su preparación se reduce a un recordatorio para comprar un teléfono inteligente", agregó el periódico.
En tanto, ITV explicó que esta estrategia es necesaria para recuperar los costos de los derechos de retransmisión, que ascienden a decenas de millones de libras, y para mantener el rugby visible para el público general de forma gratuita, en lugar de convertirlo en un servicio de pago en plataformas como Sky o TNT. (ANSA).



