Rusia: Putin recibe a Sharaa y quiere mantener bases en el Mediterráneo
Segunda reunión en cuatro meses en Moscú, donde se refugia Assad

En el marco del segundo encuentro en cuatro meses.
Sharaa llegó a Moscú acompañado por el ministro de Asuntos Exteriores, Assaad Shaybani, y por el ministro de Defensa, Marhaf Abu Qasra, confiado en que sus fuerzas habían recuperado el control de parte del estratégico noreste del país, una zona rica en recursos y crucial para el equilibrio regional.
En ese contexto, el Kremlin evitó comentar los informes sobre la posible extradición a Siria del expresidente Bashar al-Assad, quien huyó a Moscú el 8 de diciembre de 2024 tras el colapso de su régimen tras el avance de las fuerzas de Sharaa.
Así se confirmó que el exlíder sirio permanece, al menos por ahora, en la capital rusa.
La visita de Sharaa se produce después de que Rusia abandonara una de sus bases en Qamishli tras el avance de las fuerzas sirias en zonas anteriormente controladas por las fuerzas kurdas sirias.
Esta transferencia de autoridad se produjo bajo la presión política y militar de Estados Unidos, que ahora sigue siendo la única potencia global en la brecha siria entre Turquía e Irak.
En vísperas de las conversaciones en Moscú, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, había anticipado que el futuro de las bases militares rusas en la Siria post-Assad estaría sobre la mesa.
Fuentes sirias confirmaron en los últimos días el inicio de la retirada rusa de la zona del aeropuerto de Qamishli, con el traslado de equipo y armas a la base aérea de Hmeimim, en la costa mediterránea.
Por lo tanto, la presencia de bases rusas en Medio Oriente, consideradas estratégicas para la presencia regional y africana de Rusia, sigue siendo un elemento central de las negociaciones sirio-rusas.
Las instalaciones de Tartus y Hmeimim, ubicadas a lo largo del eje entre el Mar Negro y el Suez, atravesando el Bósforo turco, representan los únicos puestos militares rusos oficiales en Medio Oriente y garantizan a Rusia acceso directo al Mediterráneo.
Durante la reunión, Putin afirmó que Moscú seguía de cerca los esfuerzos de Sharaa para restaurar la integridad territorial de Siria y lo felicitó por los resultados obtenidos.
"Siempre hemos apoyado la unidad territorial de Siria y seguimos apoyando todos sus esfuerzos en este sentido", declaró el presidente ruso.
Putin también destacó el "progreso significativo" en la revitalización de las relaciones bilaterales, incluidas las económicas, y calificó la devolución de las regiones al este del ufrates al control de Damasco como "un paso importante" para fortalecer la unidad del país.
Por su parte, Sharaa reiteró la "profundidad de las relaciones" entre Siria y Rusia y la importancia del papel de Moscú en el "apoyo a la unidad y la estabilidad del país".
(ANSA).



