Salud: el oído, centinela para reconocer un tipo de accidente cerebrovascular
El déficit auditivo asimétrico entre los síntomas de un evento vascular agudo

Así lo afirma un estudio publicado en The Lancet Neurology, realizado en la UCL Queen Square de Londres y dado a conocer con motivo del Día Mundial de la Audición.
El estudio examinó a 71 pacientes que acudieron a urgencias por mareos o vértigo. El 10% de ellos también refirió problemas de audición, que, sin embargo, no se habían evaluado inicialmente.
Posteriormente, cuando los mismos pacientes se sometieron a pruebas audiológicas, se identificó una pérdida auditiva asimétrica en el 15% de la muestra; el 54,5% de estos casos se diagnosticaron posteriormente como un evento vascular agudo que inicialmente había pasado desapercibido.
"Este estudio destaca un síntoma que tanto a médicos como pacientes podría pasar desapercibido", comenta Arianna Di Stadio, investigadora honoraria de UCL Queen Square Neurology en Londres.
"La estructura vascular que citan los autores es crucial para el riego sanguíneo de las vías auditivas y vestibulares.
Una oclusión de esta arteria, como en el caso de un accidente cerebrovascular, puede manifestarse tanto con síntomas leves como graves y potencialmente empeorantes", agrega.
Un aspecto crucial que surgió de la investigación se refiere al delicado mecanismo de la neuroinflamación.
Cuando se produce una oclusión vascular, incluso temporal, se desencadena un proceso inflamatorio que afecta al tejido cerebral y a las delicadas células del oído.
"Sabemos que la pérdida auditiva unilateral repentina puede deberse a una isquemia temporal de la arteria que irriga el oído interno, pero también a la afectación de estructuras centrales", agrega Di Stadio.
"Existen varios factores que deberían justificar la necesidad de mayor investigación en casos de pérdida auditiva, especialmente unilateral, como la hipertensión, la diabetes, el colesterol alto y otras comorbilidades", detalla.
El mensaje, enfatiza el experto, no es alarmista, sino promover la concienciación y la prevención.
"No hay que ser alarmista, sino cauteloso y escrupuloso. El oído es como una ventana al cerebro: echar un vistazo de vez en cuando para entender qué está pasando no está de más", concluye.
(ANSA).



