Salud Mental: situación crítica en atención psiquiátrica en Italia
Su número de camas para internaciones, entre los más bajos del mundo

En Italia, el número de camas hospitalarias para internaciones psiquiátricas agudas se encuentra entre los más bajos del mundo (0,1 por cada 1.000 habitantes, frente a un promedio de 0,64 en la OCDE), hay una marcada escasez de personal —casi un 30% por debajo de los estándares habituales, y los niveles de inversión per cápita se sitúan entre los más bajos del continente, con fuertes disparidades en la prestación de servicios entre regiones.
El panorama de la asistencia en salud mental en Italia sigue estancado, con la esperanza de que el plan recientemente aprobado pueda cambiar esta realidad. Mientras tanto, los psicofármacos, cuyo uso está en aumento, parecen constituir en muchas áreas una de las pocas opciones disponibles.
Así lo revela el tercer informe del Grupo de trabajo sobre equidad y salud en las regiones del Istituto Superiore di Sanit…, centrado en los servicios de salud mental.
En cuanto a la disponibilidad de camas, el número de altas hospitalarias de pacientes psiquiátricos ha disminuido desde 2020, registrando en los últimos dos años un descenso del 14% en comparación con el período 2015-2019.
Las regiones del sur de Italia, Cerdeña y algunas del centro presentan sistemáticamente cifras más bajas que las del norte, con excepción del Friuli-Venezia Giulia.
A esto se suma la reducción, entre 2017 y 2023, de las estructuras psiquiátricas territoriales (-18,5%) y residenciales (-13%), así como de las semirresidenciales (-12,5% desde 2020).
En el caso de las unidades semirresidenciales, también se observa desde 2021 una disminución de los puestos disponibles (-10%) y, de manera más marcada, de los usuarios atendidos (-35% en 2023 respecto a 2015).
Estos datos se producen en un contexto de aumento de la cobertura: entre 2022 y 2023, la proporción de la población que tuvo al menos una consulta anual creció un 10%, y respecto a 2020, un 18%, alcanzando 169,5 pacientes por cada 100.000 habitantes.
Una preocupación persistente en los servicios especializados de salud mental es que atienden aproximadamente al 1,6-1,7% de la población —prevalencia tratada—, mientras que el número de personas que cada año sufre algún trastorno mental puede ser hasta casi 10 veces mayor.
A la par de esto, también crece el uso de antipsicóticos en régimen conveniado. La tendencia lineal entre 2015 y 2023 muestra un aumento del 63%, con marcada diferencia geográfica: los valores más altos se registran en las regiones del sur y en las islas. Como señala el informe, "Estos resultados pueden hacer suponer una mayor adopción de prescripciones de antipsicóticos como una de las pocas opciones terapéuticas disponibles". (ANSA).



