Salud: técnicas para tratar a las víctimas de quemaduras de Crans-Montana
Proezas médicas italianas: desde la expansión cutánea hasta las terapias regenerativas

Al mismo tiempo, comienza un largo proceso de tratamiento para las quemaduras graves.
Existen tres posibles opciones de tratamiento para los 14 italianos hospitalizados (11 en Milán y 3 en Zúrich): expansión cutánea, cirugía regenerativa e injerto de piel.
Alessio Caggiati, ex jefe de Cirugía Plástica del Istituto di Ricovero e Cura a Carattere Scientifico (Irccs) y profesor de la Escuela de Especialización en Cirugía Plástica de la Universidad Católica de Roma, describe las técnicas disponibles para tratar las quemaduras más graves. "Si bien los cuidados intensivos son la prioridad para quienes corren peligro, para otros, obviamente, el tratamiento depende del grado de las quemaduras", comentó.
"Si bien las quemaduras superficiales de primer y segundo grado —que son más dolorosas que las profundas que dañan las terminaciones nerviosas— cicatrizan con facilidad, la situación es compleja para las quemaduras profundas de segundo, tercer y cuarto grado", añadió el especialista.
Un primer enfoque para tratar estas quemaduras es la llamada expansión cutánea, un procedimiento necesario para contrarrestar la reducción de la movilidad de las extremidades y los dedos resultante de las quemaduras.
"Consiste -según explica Caggiati- en insertar balones de silicona bajo la piel sana, junto a las zonas quemadas, y utilizar el exceso de piel para reemplazar la zona dañada".
"También existe la cirugía regenerativa, que consiste en extraer células madre del tejido adiposo del paciente y trasplantarlas al tejido cicatricial para restaurar su elasticidad. Esta técnica, gracias a su favorable relación coste-beneficio, es cada vez más popular. En los casos más graves también puede ser útil el uso de vainas que comprimen la piel para restaurar su elasticidad", amplía el especialista.
La tercera opción es el injerto de piel tradicional del propio paciente. "En los pacientes en cuidados intensivos se utilizan injertos de piel artificial o de cadáver para reducir temporalmente la zona quemada. Mientras tanto, una vez estabilizado el paciente, se puede evaluar con tranquilidad la posibilidad de un injerto de piel del propio paciente", completa Caggiati. (ANSA).



