Salud: Una piel "high-tech" que detecta enfermedades
Células madre cutáneas modificadas funcionan como "biosensores".

Así lo demuestra un experimento realizado en ratones por un equipo de investigación dirigido por la Universidad de la Ciudad de Tokio y la Universidad de Tokio.
En este experimento, células madre cutáneas se modificaron genéticamente y se transformaron en sensores capaces de monitorizar indicadores de salud presentes en la sangre, señalando cambios mediante la producción de proteínas fluorescentes verdes.
Esta tecnología, publicada en la revista Nature Communications, podría ayudar a monitorizar la salud de animales y humanos en el futuro.
El seguimiento de moléculas clave que indican la presencia de enfermedades, inflamación o estrés se basa en muestras de sangre o dispositivos externos como relojes inteligentes.
"Los enfoques convencionales suelen ser invasivos o solo proporcionan imágenes instantáneas¯, afirma Hiroyuki Fujita, de la Universidad de la Ciudad de Tokio y la empresa japonesa Canon Medical Systems, quien coordinó la investigación.
"Nuestro objetivo era probar un sistema biológicamente integrado, añade, que permitiera la detección continua y la interpretación intuitiva".
Para ello, los autores del estudio utilizaron células madre cutáneas modificadas genéticamente.
Tras injertarla en ratones, la piel diseñada se integró con el tejido del huésped y logró traducir las señales moleculares internas del cuerpo en señales luminosas externas.
Dado que el sensor está compuesto de células vivas, su funcionalidad se mantiene gracias a la renovación natural de la epidermis. Durante los experimentos, la tecnología cutánea funcionó correctamente durante más de 200 días. (ANSA).



