San Remo: Sal da Vinci, el triunfador que "viene de abajo"
"Gracias a mi esposa, sobreviví entre los lobos", dijo. Regresó al festival tras 17 años

Su regreso a San Remo después de 17 años debía ser una celebración, también para conmemorar 50 años de una larga carrera llena de éxitos y muchas derrotas, con una sola arma en su mano: su voz, a la que llama "el instrumento más delicado".
Y, en cambio, se convirtió en una coronación que inmediatamente quiso dedicar a la familia que tanto lo ayudó y a su ciudad natal, Nápoles.
Sal Da Vinci nunca escatimó su voz esta semana de San Remo, con entrevistas, intercambios con fans e incluso un megaevento frente a la Catedral de San Siro que paralizó San Remo, donde ofició los votos de dos amantes. Y también lideró al nutrido grupo de jóvenes y exuberantes cantantes de Campania en el festival: desde Lda, hasta Aka 7Even y Samurai Jay hasta LuchŠ.
Todos hablan maravillas de él.
"Es como un tío", dijeron.
Incluso hoy, en la rueda de prensa, la emoción era indescriptible.
"Sigo sintiendo esta emoción y el cariño inmenso que todos me demostraron", afirmó.
"Es una victoria del pueblo y la victoria de todos los que perseveraron en pos de un sueño. Llevo haciendo este trabajo desde los siete años y he perseverado a pesar de las caídas y las subidas empinadas. No fue fácil, pero es una victoria para todos los que, como yo, venimos de abajo", sostuvo el cantante.
Y por eso, también compartió la victoria con Geolier, "que viene del pueblo, de gente como yo", expresó.
La canción habla de una promesa de amor que dura toda la vida, pero es sincera: "Porque un amor no es amor para toda la vida / Si no ha enfrentado la subida más empinada".
Porque "en el amor, como en la música, no se escapa de la primera tormenta", dijo, "pero se abre un paraguas y, si se rompe, se abre otro".
Explicó que no es autobiográfico, pero es inevitable preguntarle por Paola Pugliese, su esposa, que ha estado a su lado toda la vida.
"Fue una compañera de vida importante. Gracias a ella logré sobrevivir en la guarida de los lobos", enfatizó.
"Nos conocemos desde el 84, y nuestro primer beso fue en Posillipo, y hemos llegado hasta aquí. No hemos hablado mucho, pero nos hemos mirado; ahora estamos en simbiosis, las palabras sobran", explicó.
Da Vinci tampoco duda en participar en Eurovisión.
"Me parece una tarea enorme, una tarea maravillosa y un orgullo llevar la música italiana fuera de nuestro país. 'Para siempre, sí', lo he dicho desde el principio", afirmó.
Y alguien sugiere: "Otro talento prometedor podría oficiar en ese mismo escenario...".
"Es una gran idea y quiero llevar a toda mi familia allí", aseguró.
Cabe destacar que Sal Da Vinci, artista con más de 450 millones de visualizaciones e interacciones gracias en parte a su éxito viral "Rosetto e caffŠ", dedicó su festival desde la noche inaugural al inolvidable letrista Stefano D'Agostino, fallecido hace unos días.
"Si me lo permites, Carlo -le dijo al presentador- le dedico este San Remo a una persona que falleció hace unos días e hizo que mi melodía hablara por sí sola".
Mientras tanto, las redes sociales se inundan de elogios y muestras de cariño, desde el alcalde de Nápoles, Gaetano Manfredi, hasta el gobernador de la región Campania (sur del país), Roberto Fico.
Entre otros, el realizador Carlo Verdone le dedicó unas palabras y lo recordó como actor en el film de culto "Troppo forte" (1986): "Querido Sal Da Vinci, mis felicitaciones y un abrazo sincero. Hoy Troppo Forte (demasiado fuerte) eres tú".
Su colega Tommaso Paradiso bailaba "Per sempre s" con su pareja, mientras Mahmood y Alex Del Piero también cantan la canción de Da Vinci en redes sociales.
Y, por último, el homenaje más hermoso: el Hospital Pediátrico Santobono de Nápoles le agradeció al cantante haber llevado a sus hijos al escenario del Ariston con el brazalete azul, un símbolo de esperanza para los niños en tratamiento oncológico. (ANSA).



