Seis muertos tras las lluvias torrenciales en Gaza
Por Nidal al-Mughrabi y Dawoud Abu Elkas
EL CAIRO/GAZA, 13 ene (Reuters) -
Un aguacero azotó la Franja de Gaza el martes, inundando cientos de tiendas de campaña, derrumbando casas que albergaban a familias desplazadas durante dos años de guerra y matando al menos a seis personas, según informaron altos cargos sanitarios locales.
Los médicos dijeron que cinco personas, entre ellas dos mujeres y una niña, murieron cuando se derrumbaron casas cerca de la playa de la ciudad de Gaza, mientras que un niño de un año murió de frío extremo en una tienda de campaña en Deir Al-Balah, en el centro de Gaza.
Las tiendas de campaña fueron arrancadas de sus estacas, y algunas volaron decenas de metros antes de estrellarse contra el suelo. Otras yacían arrugadas en charcos de barro mientras las familias se afanaban por salvar lo que podían.
Los residentes intentaron volver a asegurar los refugios que quedaban, clavando las estacas que se habían aflojado y apilando sacos de arena en los bordes para evitar que el agua de la inundación penetrara en el interior.
"No nos dimos cuenta de lo que estaba ocurriendo hasta que el muro empezó a derrumbarse: un muro de ocho metros de altura, un muro de hormigón resistente. Debido a la velocidad y la fuerza del viento, el muro nos cayó encima, sobre tres tiendas", relató Bassel Hamuda, un desplazado de Gaza.
"El anciano, de 73 años, fue martirizado. Mataron a la mujer de su hijo y a la hija de su hijo", dijo a Reuters.
Tres meses después de que un alto el fuego pusiera fin a los principales combates, las fuerzas israelíes han ordenado la despoblación casi total de casi dos tercios de Gaza, obligando a sus más de 2 millones de habitantes a vivir en una estrecha franja cercana a la costa, donde la mayoría vive en tiendas de campaña improvisadas o en edificios dañados.
LOS FAMILIARES SE REÚNEN EN EL DEPÓSITO DE CADÁVERES
Decenas de familiares se reunieron el martes en el depósito de cadáveres de un hospital para rezar por los cuerpos depositados en camillas médicas antes de los funerales.
La oficina de medios de comunicación del gobierno de Gaza, dirigido por Hamás, dijo que al menos 31 palestinos habían muerto desde el comienzo de la temporada de invierno por exposición al frío o por el derrumbe de edificios inseguros dañados por anteriores ataques israelíes.
En las últimas 48 horas han resultado dañadas unas 7.000 tiendas de campaña, la mayoría de cuyos ocupantes carecen de refugio alternativo.
Representantes municipales y de defensa civil dijeron que no podían hacer frente a la tormenta debido a la escasez de combustible y a los equipos dañados. Durante la guerra, Israel destruyó cientos de vehículos necesarios para responder a emergencias meteorológicas, incluyendo excavadoras y bombas de agua.
En diciembre, un informe de la ONU afirmaba que 761 lugares de desplazamiento que acogían a unas 850.000 personas corrían un alto riesgo de inundación, y que miles de personas se habían desplazado en previsión de lluvias torrenciales.
Representantes palestinos y de la ONU afirmaron que se necesitaban urgentemente al menos 300.000 tiendas nuevas para el millón y medio de personas que siguen desplazadas. La mayoría de los refugios existentes están desgastados o hechos de finas láminas de plástico y tela.
"En Gaza, el clima invernal se suma al sufrimiento de las familias que ya se encuentran al borde del abismo tras más de dos años de guerra", dijo el martes la UNRWA, la agencia de la ONU para los refugiados palestinos, en una publicación en la red social X.
"Las inundaciones, las bajas temperaturas y los daños en los refugios exponen a los desplazados a nuevos riesgos, mientras que el acceso humanitario sigue siendo muy limitado", añadió.
En un comunicado emitido el martes, Hamás instó a los mediadores del acuerdo de alto el fuego en Gaza que comenzó en octubre a obligar a Israel a permitir el flujo incondicional de ayuda, refugio y materiales de reconstrucción.
Israel afirma que cientos de camiones entran diariamente en Gaza con alimentos, suministros médicos y material para refugios. Las organizaciones internacionales de ayuda que los suministros siguen siendo insuficientes. (Informacide Nidal al-Mughrabi y Dawoud Abu Elkas; edición de Peter Graff; edición en español de María Bayarri Cárdenas)



