Serbia: Retorna la protesta estudiantil y apunta a las elecciones
El martes concentran en Belgrado; el movimiento trabaja en programa con lema Piazza pulita

Diez días antes se produjo el relanzamiento, en el lugar simbólico: la ciudad norteña de Novi Sad, en la rica Voivodina, donde todo había comenzado en noviembre de 2024, desencadenado por el derrumbe de una marquesina en la estación ferroviaria que causó 16 muertos y desató la ira contra una corrupción pervasiva y connivente, sustancia de la que se nutre —según la visión del movimiento— un Estado autocrático que reduce cada vez más los espacios de libertad. En Novi Sad el movimiento volvió y desde allí recomenzó su marcha.
En estos días, además, los estudiantes iniciaron un pulso con el Estado, al intentar ocupar la Facultad de Filosofía para protestar por el despido de una docente, Jelena Kleut, que había tomado abiertamente partido por su causa.
Finalmente hubo un desalojo forzoso por parte de cientos de agentes antidisturbios, mientras que al día siguiente una combativa asamblea estudiantil decidió bloquear la actividad académica y lanzó un llamado a la movilización a otras universidades, desde Belgrado hasta Kragujevac y Niš: "Solidarícense con nosotros".
Pero desde Novi Sad también partió la larga marcha hacia las elecciones, marcando el paso del movimiento "blokadero" desde una oposición dura y pura al gobierno de Aleksandar Vučić y a todo el sistema político y económico, hacia una fase propositiva y participativa.
La manifestación del sábado pasado, titulada "¨Qué significa victoria?" y celebrada en la céntrica Plaza de la Libertad de la segunda ciudad serbia, reafirmó como puntos de partida dos principios, núcleos embrionarios de un futuro programa electoral: una ley que establezca la remoción de funcionarios comprometidos, la llamada "lustracija" (literalmente "purificación", "limpieza" o "borrón y cuenta nueva"), y una segunda ley (definida "a la italiana") que imponga la obligación de certificar el origen de bienes, patrimonios e ingresos.
"'Lustracija' no significa venganza. Significa purificar una sociedad, limpiarla de las malas prácticas, de las injusticias que todos ustedes han experimentado. De todo lo que el sistema anterior ha dejado atrás. Es una forma para que la sociedad se purifique y vuelva a empezar, dejando atrás el pasado oscuro", afirmó la abogada Tanja Arsić, citada por la emisora N1, vinculada a CNN y cercana a la oposición, que sigue paso a paso el movimiento de protesta.
Vučić aún no ha dicho cuándo se celebrarán las próximas elecciones, que el movimiento quiere anticipadas. Pero hay indicios de que podrían realizarse entre finales de 2026 y comienzos del próximo año. Son elecciones que, según muchos observadores, Vučić y su coalición podrían perder.
Y el país ha entrado de hecho en una campaña electoral no oficial, de baja intensidad pero sin ahorrarse golpes bajos.
En este contexto, el programa electoral —se explica en la galaxia de sitios y redes "blokaderas"— será revelado y perfeccionado poco a poco.
El próximo martes, por ejemplo, se hablará de educación.
También los posibles candidatos al Parlamento se mantienen estrictamente en secreto. Por ahora, el movimiento no tiene ni líderes reconocidos ni portavoces, al menos oficialmente.
Y aunque los hubiera, no se conoce su identidad: nadie quiere ser "quemado" prematuramente, expuesto al barro de la maquinaria propagandística y de los medios afines al gobierno.
Así que, adelante con todo, con el boca a boca en las redes sociales. (ANSA).



