Serie A: Al borde del abismo
Pisa cayó frente a Sassuolo, se hunde en el fondo y sus hinchas perdieron la paciencia

Domenico Berardi a los 26', Antonio Caracciolo, en contra de su valla y en tiempo adicionado por el árbitro Alberto Arena al final del primer período, y el canadiense de origen marfileño Ismael Koné a los 59' convirtieron los goles del "verdinegro" entrenado por el campeón mundial italiano Fabio Grosso.
El suizo Michel Aebischer descontó a los 50' para los dirigidos por el hoy suspendido Alberto Gilardino (otro que alzó la Copa del Mundo con Italia en Alemania 2006) y reemplazado por su asistente Gaetano Caridi, en el duelo que se jugó ante unos 10.000 aficionados en el estadio Arena Garibaldi.
La única buena noticia para los fanáticos de Pisa fueron los estrenos del suizo Filip Stojilkovic, que saltó al ruedo a los 79', y del chileno Felipe Loyola, que llegó prodecente de Independiente de Argentina en el mercado de pases e ingresó al inicio del complemento.
El colombiano Yeferson Paz observó el partido desde el banco de suplentes de Sassuolo, que se instaló en el décimo puesto con 29 puntos (los mismos que Udinese, pero con mejor diferencia de goles), mientras que Pisa quedó con 14 unidades, empardado con Hellas Verona, que completaba la jornada en Cerdeña, ambos por detrás de Fiorentina, que tiene 17 puntos y salía a la cancha en el estadio Diego Maradona a continuación.
Pisa sufrió su undécima derrota en el campeonato, tras la que padeció el pasado fin de semana en casa del líder Inter, al que superaba por dos goles de ventaja, pero terminó perdiendo por un categórico marcador de 6-2 en San Siro, y habiendo cosechado apenas un triunfo en el torneo hace parecer una utopía la ilusión de mantener la categoría a la que regresó en esta temporada después de 34 años de espera.
Después de que el público que siempre acompañó al equipo lo despidiera hoy con silbidos cuando dejó la cancha, la tensión se trasladó a los vestuarios del local, donde los dirigentes se reunieron con el plantel y con el entrenador para reflexionar acerca del futuro de Gilardino, que hoy presenció el partido desde las gradas.
La oficina de prensa de Pisa aclaró que ningún empleado del club hablará con los periodistas después del debate que se anuncia extenso para analizar la grave situación que atraviesa el equipo, en el que los dirigentes acaban de invertir más de 20 millones de euros en refuerzos.
Habrá que esperar entonces para saber si Gilardino seguirá siendo el DT o se esperará hasta el trascendental duelo por la permanencia que Pisa jugará el próximo viernes en campo de Hellas Verona, poniendo en marcha la vigesimocuarta de las 38 fechas previstas en el campeonato.
La permanencia, al menos hoy, suena lejana tras esta nueva derrota ante un rival que sólo pasó algún sobresalto en los primeros 20 minutos del partido y cuando el local salió a matar o morir en el arranque del complemento, después de que Aebischer lograra acortar distancias en el marcador.
Pero fue una ilusión y con el pitazo final de Arena se sucedieron los silbidos y los insultos por parte de un público que perdió la paciencia y las esperanzas en un equipo que si bien no cosechó todo lo que mereció a lo largo del campeonato, sigue sin dar respuestas y con 40 goles recibidos tiene la valla más vencida del torneo junto con Torino.
Los 19 que festejó (cifra con la que apenas supera los 13 goles convertidos por Lecce, los 24 de Parma y los 18 de Hellas Verona) refrendan ese contraste y el momento de un plantel que por largos pasajes parece resignado a su destino y con límites técnicos por demás evidentes.
Los cambios que ensayó en el entretiempo tampoco dieron las respuestas esperadas y más allá del descuento de Aebischer que reencendió la ilusión y empujó hacia adelante a Pisa en busca del empate, el gol de Koné sepultó la última luz de esperanza y colmó la paciencia de los aficionados.
Diametralmente opuesta la campaña de Sassuolo, que también retornó a la elite del "Calcio" en esta temporada y marcha en mitad de tabla, sustentada en su orden para jugar al ritmo que más le conviene, y en los ocho triunfos obtenidos que compensan las diez derrotas padecidas (empató los restantes cinco partidos que disputó).
"Esta es una cancha difícil y fue importante haber podido convertir dos goles en el primer tiempo", destacó Grosso, al elogiar el trabajo de Berardi, "un jugador que desde hace años demuestra que es determinante en esta categoría y por eso estamos muy contentos de tenerlo en el equipo, porque es un líder y hoy volvió a demostrarlo", afirmó.
"Cuando Pisa descontó, supimos mantener la tranquilidad y el orden para resisitir sus embates y para esperar el momento justo para convertir el tercer gol, que fue decisivo. Por momentos jugamos muy bien y por otros no tanto, pero estoy conforme con el partido que hicimos y creo que la victoria es merecida", completó. (ANSA).



