Serie A: se les escapó el triunfo
A Bologna y a Udinese, que ganaban, pero terminaron repartiendo puntos con Como y con Pisa

Sobre todo al Bologna de Vincenzo Italiano, que estuvo a punto de dar el golpe en el Giuseppe Sinigaglia, donde ganaba desde los 49 con gol de Nicoló Cambiaghi, luego expulsado, pero terminó llevándose un punto por el que Martín Baturina celebró en el quinto minuto adicionado para mantener el invicto como local del equipo del español Cesc Fàbregas.
Sabor a derrota para el "azulgrana", que dejó escapar un triunfo que se le niega desde que venció a Udinese en la duodécima fecha, tras la cual sufrió tres derrotas, la última de local frente a Atalanta en la fecha anterior, y hoy sumó su tercer empate desde entonces.
Como llegaba entonado tras golear a Pisa para encaramarse en los puestos de vanguardia con los equipos que pelean por la clasificación a las copas europeas.
Con 34 puntos ahora, tiene asegurado al menos en esta fecha el sexto puesto que asegura el pasaje a la Conference League pues le lleva seis a Atalanta, aunque si hubiese sumado su sexta victoria de local y la décima en el torneo, hubiera vuelto a escalar momentáneamente al cuarto que clasifica a la Champions.
Hoy salvó el invicto en el Sinigaglia, escenario en el que recibirá el jueves la visita del Milan en el duelo por la decimosexta fecha (postergado debido a la participación de su rival en la Supercopa de Italia que se celebró en Riad y consagró campeón al Napoli).
Bologna, finalista de ese torneo que recuperará su partido pendiente en casa del Hellas Verona también el jueves, quedó con 27 puntos, uno por detrás de Atalanta, tras cosechar su sexto empate en el campeonato, en el que sumó 13 unidades en condición de visitante.
Con los argentinos Nico Paz y Máximo Perrone como titulares, el equipo de Fàbregas no la tuvo tan fácil frente a un rival que contó con el también argentino Santiago Castro (reemplazado a los 75 por el eterno Ciro Immobile), con el colombiano John Lucumí hasta los 72 y que dejó en el banco al goleador Riccardo Orsolini junto con el argentino Benjamín Domínguez. La expulsión de Cambiaghi, a quien el árbitro Rosario Abisso le mostró la tarjeta roja a los 60 por conducta violenta, atentó contra las aspiraciones de Bologna de repetir la victoria que logró por 1-0 frente a Como de local en la segunda fecha.
El empate terminó siendo justo al cabo de 97 minutos en los que los equipos no se dieron respiro y en el que Como salvó el invicto de forma agónica, aunque pudo haber empatado antes con un penal inicialmente sancionado y luego "revocado" con la ayuda del VAR, a los 64.
Como contó con alguna situación para ponerse en ventaja en los pies de Nico Paz (quien a los 67 metió un remate en el poste), pero lo hizo Bologna tras un balón recuperado por su compatriota Castro que Cambiaghi trocó por gol.
Pudo haberla extendido por intermedio del argentino antes de que al autor de la conquista se le "saliera la cadena" y le asestara un codazo al belga Ignace Van der Brempt ganándose la roja directa.
Una jugada que torció el rumbo del partido y obligó a cerrar filas al equipo de Italiano, que apostó al contragolpe como vía de ataque, peleó cada pelota, pero se vio sorprendido con el golazo de Baturina, quien con un remate cruzado desde el borde del área le permitió al Como extender su racha positiva y castigó al Bologna.
Tampoco pudo cantar victoria Udinese, que lo había hecho en la fecha anterior en campo del Torino, porque Pisa, que sigue en el fondo de la tabla con 13 unidades (las mismas que el Hellas Verona y Fiorentina, que lo preceden) y arrancó ganando en el Bluenergy Stadium con un gol de Matteo Tramoni a los 13, logró llevarse al menos un punto.
El belga Christian Kabasele a los 19 y el británico Keinan Davis, de penal a los 40, dieron vuelta el marcador para el equipo del alemán Kosta Runjaic, pero el danés Henrik Meister decretó a los 67 el empate que le permitió al equipo de Alberto Gilardino no volver a casa con las manos vacías.
Unos 23.000 espectadores fueron testigos de un duelo que regaló muchas emociones, porque además de los cuatro goles hubo dos remates en los postes, y en el que Pisa (que ganó apenas un partido en la primera ronda del torneo) refrendó sus aspiraciones de mantener la categoría desde el pitazo inicial de Giovanni Ayroldi.
La primera situación la generó el visitante por intermedio de Stefano Moreo, quien a los 13 obligó a esforzarse al germano-nigeriano Maduka Okoye para evitar la caída de su valla enviando la pelota al tiro de esquina.
Por esa vía llegó la apertura del marcador tras una combinación entre el suizo Michel Aebischer y Tramondi, que sacó un "misil" que sacudió la red sin darle opciones al arquero de Udinese, que tardó seis minutos en llegar al empate.
Fue también en un tiro de esquina, ejecutado por Nicoló Zaniolo, que Kabasele conectó de cabeza superando a todos en lo alto para establecer el 1-1 en un partido que prometía más y cumplió cuando a los 37 el neerlandés Jurgen Ekkelenkamp fue derribado en el área por el franco-argelino Mehdi Léris.
Ayroldi no la sancionó, pero advertido por el VAR revisó la jugada y decretó el penal que Davis trocó por gol con un remate que no pudo desviar Simone Scuffet para el 2-1 parcial a poco de cerrarse un primer tiempo, en el que Léris dilapidó una ocasión para reivindicarse al rematar a las nubes desde inmejorable posición.
En el complemento, Udinese se retrasó demasiado y Pisa lo capitalizó cuando el ingresado Gabriele Piccinini conectó un cabezazo que Okoye no pudo retener y, en el rebote, apareció Meister para "ajusticiarlo" a pocos pasos de la línea de sentencia para establecer el 2-2.
El propio Meister estuvo cerca de volver a poner en ventaja al visitante, pero apareció en escena el francés Oumar Solet para negarle el doblete, como se lo negarían entre Okoye y el poste a los 67 tras un derechazo que pedía red, en tanto que Udinese también tuvo su chance de llevarse el triunfo a los 89 por partida doble, pero falló.
El poste le dejó atragantado el grito al francés Arthur Atta y en el rebote Solet envió un centro que el español Iker Bravo cedió para Davis, quien a dos metros del arco elevó increíblemente su remate por sobre el travesaño. (ANSA)



