Serie A: Udinese ganó y Lazio empató
El equipo de Runjaic superó a Torino en Turín y el de Sarri igualó con Fiorentina en Roma

Respira Genoa, que se mantiene a salvo y mañana visitará al escolta Milan en uno de los dos duelos que cerrarán la fecha y la primera ronda del campeonato, pues quedó dos puntos por encima del equipo de Paolo Vanoli.
Fiorentina había celebrado el pasado fin de semana su segundo triunfo en el certamen al derrotar a Cremonese tras haber puesto fin a su sequía hace apenas tres jornadas goleando por 5-1 a Udinese de local.
Después, el equipo del alemán Kosta Runjaic había igualado frente a Lazio y caído con Como, derrota de la que se recuperó hoy sumando su séptima victoria en el certamen, primera desde que sorprendió al campeón Napoli en Friuli en la decimoquinta fecha.
Con goles de Nicoló Zaniolo a los 50' y del neerlandés Jurgen Ekkelenkamp a los 82', Udinese festejó en casa de un Torino que venía de golear a domicilio a Hellas Verona, pero que cayó de local (como le había sucedido frente a Cagliari) y que descontó a los 87' con Cesare Casadei.
Cuarta derrota en los últimos cinco partidos en el Estadio Olímpico de Turín para el "granate" de Marco Baroni, que contó con el chileno Guillermo Maripán y con el argentino Giovanni Simeone, reemplazado por el colombiano Duván Zapata a los 66'.
El gol de Casadei llegó muy tarde para evitar la octava derrota en el campeonato de un Torino que marcha duodécimo con 23 puntos (los mismos que Sassuolo) y dos por detrás de Udinese, décimo con 25 unidades, las mismas que Lazio, que lo precede por mejor diferencia de goles (4 contra -10).
En Turín nada qué contar en el primer cuarto de hora el partido en el que el belga Christian Kabasele le dio el primer disgusto a los fanáticos "granates" cuando convirtió a los 18' un gol que fue invalidado por el árbitro Fabio Maresca, que juzgó posición fuera de juego, aunque al revisar la jugada en el VAR detectó una mano previa del zaguero visitante.
Un llamado de atención que despertó a Torino, que respondió con un remate de Casadei que despejó el arquero germano-nigeriano Maduka Okoye en la primera y última llegada del local en ese capítulo, que se cerró con otras situaciones de riesgo para el visitante: un remate de Zaniolo al cuerpo de Alberto Paleari, quien poco después quiso despejar el balón que impactó en el británico Keinan Davis y por poco no se le mete en el arco.
Al regreso del descanso, Udinese metió la primera estocada cuando Ekkelenkamp habilitó a Zaniolo para el 1-0 parcial, ventaja que pudo haber aumentado de no ser por Paleari, rápido de reflejos para cerrarle el camino a Davis.
Su colega Okoye también era llamado a intervenir para evitar un gol en contra del danés Thomas Kristensen.
Baroni trató de revitalizar la ofensiva con el ingreso de Zapata y del belga Cyril Ngonge, quien se hizo notar con un remate que Okoye conjuró para mantener a Udinese en ventaja, que incrementó de contragolpe con Ekkelenkamp y que parecía sentenciar el pleito hasta que Casadei acortó distancias, aunque demasiado tarde como para cambiar la historia.
Emociones hasta el último suspiro en el partido que Lazio arrancó ganando a los 52' con un gol de Danilo Cataldi y que terminó empatando con un penal convertido por el español Pedro en el quinto minuto adicionado ante una Fiorentina que había revertido el marcador con uno del germano-neerlandés Robin Gosens a los 56' y otro, de penal, del islandés Albert Gudmunsson, a los 89'.
Cuando parecía que el equipo de Vanoli se llevaría tres puntos de oro, Lazio logró un empate que cerró un duelo sin vencedores, ni vencidos, pero que pareció tener sabor a derrota porque Fiorentina sigue en zona de descenso y el equipo de Sarri se aleja de la zona de clasificación a las Copas europeas.
Fue el partido de despedida del francés Matteo Guendouzi, aplaudido por el público antes de emprender el viaje a Turquía tras haber sido cedido al Fenerbahce.
Lazio padeció las bajas de jugadores que disputan la Copa Africana de Naciones en Marruecos (el nigeriano Fisayo Dele-Bashiru y el franco-senegalés Boulaye Dia) y las ausencias por sanción del neerlandés Tijjani Noslin y del serbio-montenegrino Adam Marusic, expulsados en la derrota frente a Napoli.
Fiorentina mantuvo en el banco durante una hora a Moise Kean, autor del gol agónico en la victoria frente a Cremonese el domingo porque Baroni optó por Roberto Piccoli como titular ante una Lazio que tuvo la primera ocasión del partido con un remate del croata Toma Basic que el arquero español David De Gea alcanzó a desviar con los pies.
Su compatriota Mario Gila tuvo la segunda con un cabezazo que rechazó sobre la línea Nicoló Fagioli y luego impidió la caída de su valla al desviar un zurdazo de Rolando Mandragora que llevaba riesgo al arco de Ivan Provedel, aunque no serían las únicas jugadas que tendrían como protagonista al español, a quien el croata Marin Pongracic pareció retener de la casaca con falta en el área, pero el árbitro Simone Sozza no lo consideró así y el VAR tampoco intervino.
Inútiles las protestas de Lazio que al promediar el primer tiempo debió reemplazar al lesionado Basic con el uruguayo Matías Vecino y se fue al descanso igualado sin goles.
Las emociones aparecieron en el complemento y fue Lazio el que quebró la paridad con mayor convicción y con un pase de Vecino que Cataldi trocó por el 1-0.
La alegría le duró poco, pues Gosens dejó las cosas como al principio, apenas cuatro minutos después, golpe que le dio más coraje a una Fiorentina que con Kean en cancha se animó y fue por más.
Lazio siguió teniendo en Gila a su jugador más incisivo y con otro cabezazo pudo haberle dado otra vez la ventaja, aunque el duelo ibérico lo ganó De Gea, pues se lo tapó y en el rebote repitió ante la arremetida de Alessio Romagnoli.
En el cierre llegaron las últimas emociones, esta vez con Gila como "villano" por una falta sobre Gudmunsson que Sozza no sancionó, pero debió cobrar tras ser advertido por el VAR.
El propio islandés tomó la responsabilidad y sometió a Provedel con frialdad para un 2-1 que se anticipaba como definitivo cuando Mattia Zaccagni se procuró una falta en tiempo de descuento que Pedro trocó por gol para decretar el 2-2 final.
(ANSA).



