Serie A: Vanoli decepcionado, Sarri molesto
Tras el empate entre Lazio y Fiorentina en el Olímpico con dos penales en el final

"En la situación en la que estamos, el triunfo era vital", destacó Vanoli, al aludir a una victoria que le hubiese permitido al equipo de Florencia celebrar por tercera vez en el campeonato y le hubiera permitido salir al menos provisoriamente de la zona de descenso, en la que permanece junto con Hellas Verona y Pisa, los tres equipos que descenderían si el torneo finalizara hoy.
Pero se está cerrando apenas la primera rueda del campeonato y Fiorentina tendrá tiempo para enderezar el rumbo tras su peor inicio histórico y el empate de esta tarde-noche podría ser una inyección anímica para lo que viene más allá de cómo se dieron las circunstancias en un duelo que había arrancado perdiendo y pasado a ganar con un penal convertido a un minuto de cumplirse los 90'.
"Nos llegaron con jugadas de pelota parada y eso afectó nuestra autoestima, pero supimos reaccionar y nos llevamos un punto de Roma con justicia. Estos muchachos merecen el aplauso porque cosechamos algo en un escenario difícil, pensando en el futuro con más optimismo", completó Vanoli, que lucía bastante tranquilo a pesar de la posición que ocupa Fiorentina en el torneo.
"Ahora sabemos mantenernos en partido sin desmoronarnos cuando nos convierten y reaccionar. Poco a poco vamos saliendo del túnel, pero tenemos que seguir mejorando en varios aspectos.
Necesitamos encontrar continuidad y estamos tratando de meter una marcha más. Pero se necesita un poco de paciencia y tiempo.
No es fácil estar en esta situación, pero con esta actitud vamos por el camino correcto", completó.
Más holgado, pero lejos de poder meterse en zona de clasificación a las Copas europeas marcha la Lazio de Maurizio Sarri, quien al final del duelo volvió a apuntar contra los arbitrajes: "son demasiados los episodios en los que resultamos perjudicados y es difícil imaginar que se trató solamente de una tarde desafortunada. El plantel tiene la misma sensación que tienen los aficionados porque no es una, ni dos veces, son muchas".
"Estas situaciones hacen que sea más difícil explicarle a los jugadores para tratar de bajarle los nervios, pero así son las cosas. No podemos hacer nada y es inútil arriesgar sanciones, pero resulta preocupante", agregó el entrenador de Lazio aunque no aclaró a cuáles eran las situaciones en las que sintió que su equipo era perjudicado esta tarde-noche.
Por eso prefirió enfocarse solamente en el partido y consideró que "Lazio hizo un gran primer tiempo en el que debió irse en ventaja al descanso y demostró carácter para sobreponerse al mal partido que jugamos frente a Napoli (0-2, el domingo en este mismo escenario, Ndr). El penal que no nos concedieron en ese período pedía venganza y los jugadores quedaron frustrados y yo también", dijo al aludir a un agarrón del croata Marin Pongracic sobre el español Mario Gila.
Una falta que el árbitro Simone Sozza no consideró como tal y en la que el VAR tampoco intervino a pesar de las protestas del equipo local y del propio Sarri, quien luego aseguró: "pensé que había visto todo en el fútbol, pero evidentemente no era así", aunque reiteró "no hay nada que podamos hacer y es inútil desperdiciar energías en eso" y reconoció que "lo que más me duele es que no hayamos podido darle una alegría a este pueblo maravilloso". (ANSA).



