Serie A: Vuelve un viejo "enemigo"
De Rossi regresa al Olímpico con el "Grifone" para enfrentar a Lazio en inicio de la fecha

De Rossi, que conoce el escenario como pocos por sus años transcurridos justamente como símbolo y mediocampista del "giallorosso", al que luego también entrenó, y al que volverá mañana una vez más como "enemigo" de una Lazio que no consigue enderezar el rumbo y que en el Olímpico sufrió la última de sus siete derrotas en el certamen al caer por 3-0 frente al Como hace dos jornadas.
Noveno con 29 puntos marcha el equipo de Maurizio Sarri, que empató sin goles en campo de Lecce el pasado fin de semana, festejó su séptima y última victoria en el torneo al superar por 1-0 al colista Hellas Verona a domicilio en la vigésima fecha y le lleva seis de ventaja al Genoa de De Rossi, que anticipó en la previa: "el clima en el plantel es positivo y el humor es muy bueno, pero no nos distraemos del objetivo, que no es otro que la permanencia".
"Estamos a años luz de lograrlo", exageró el DT de un Genoa que con 23 unidades está también a seis de distancia de la zona de descenso que supo ocupar entre la quinta y la duodécima fechas y de la que se fue alejando gracias a la seguidilla de partidos sin derrotas, y al explicar que "si pensamos que ya estamos salvados seríamos estúpidos y mediocres. Sí podemos estar un poquito más tranquilos".
El ánimo es bueno, sobre todo por la reciente y agónica victoria por 3-2 frente al Bologna en el estadio Luigi Ferraris del domingo, pero Genoa necesita extender su racha en su visita a un Olímpico en el que los propios fanáticos de Lazio convocaron a sus pares a desertar de este partido a modo de protesta contra la gestión del presidente Claudio Lotito, que calificó el gesto como "grave, inaceptable y dañino" para el club.
De allí la referencia de De Rossi en la previa ante esa amenaza, cuando comentó: "sería un pecado jugar en un estadio semivacío, tal como lo es que nuestros tampoco puedan viajar en los partidos de visitante", aunque la sanción de tres fechas que le aplicaron a la parcialidad de Genoa en esa condición tras los graves desmanes en la derrota con Inter del 14 de diciembre como local, se completó en el duelo con Parma en el Ennio Tardini por la vigesimoprimera.
La prohibición rige para los fanáticos del Genoa residentes en Liguria y fue anunciada horas antes del partido "que debemos jugar tal como lo planificamos porque pensar que Lazio se debilitará sin el aliento de sus hinchas sería un error también, aunque cuando las cosas no están bien, tener a tu propio público en contra representa una presión adicional", destacó De Rossi, al aclarar que si bien enfrentará al clásico rival de toda su vida, "no viviré el partido como un derby porque hoy defiendo otros colores".
"Lo viviré como un partido clave en la lucha por la permanencia ante una Lazio que tiene un gran plantel y un gran entrenador que pueden torcer la historia en pocos minutos, lo que nos obligará a estar atentos de principio a fin", completó De Rossi, que para el duelo de mañana recuperará al zaguero noruego Leo Skiri Ostigard, quien cumplió una fecha de suspensión.
En las prácticas que realizó con el plantel durante su concentración en Roma, a las que se sumaron tres jóvenes del equipo Primavera (reserva), también estuvo presente el mediocampista Tommaso Baldanzi, apenas arribado desde la Roma, pero quien necesitará seguir recuperándose de la lesión muscular que sufrió a comienzos de enero cuando todavía integraba el plantel "giallorosso".
Tampoco será de la partida el volante brasileño Alex Amorim, que llegó desde el portugués Alverca y volvió a ese país para completar los trámites burocráticos, por lo que se presume que podría debutar en el estadio Luigi Ferraris, cuando Genoa reciba a Napoli por la próxima fecha, pero sí estará presente en el Olímpico el presidente del club, Dan Sucu.
Por el lado de Lazio, quien habló en la previa fue el zaguero Luca Pellegrini, quien destacó: "trabajamos cada día para superar esta situación y tratando de mejorar en el tramo final del campeonato. El grupo está dando muestras de reacción y está más unido que nunca. Todos tenemos sed de revancha", afirmó, al explicar que "lo más difícil en estas situaciones es dejar de lado la emotividad".
"No es un momento fácil y por un lado ser fanático del club te da un compromiso mayor, pero por el otro te impide desconectarte mentalmente incluso estando en casa; se convierte en una obsesión. Afortunadamente, como dije, tenemos un buen grupo y esto es positivo porque nos ayuda a todos. Por eso mantengo la confianza para el resto de la temporada", consideró.
"Los refuerzos están demostrando ganas de hacer las cosas bien y dedicación. Los noté entusiasmados y listos para demostrar lo que valen y ojalá puedan darnos una mano", completó Pellegrini, al aludir al arribo del arquero Edoardo Motta desde Reggina y del delantero Daniel Maldini desde Atalanta, quienes se sumaron al atacante serbio Petar Ratkov y al mediocampista neerlandés Kenneth Taylor.
Taylor se anuncia como titular mañana en el equipo de Sarri (Motta, Maldini y Ratkov iniciarían en el banco) ante un Genoa que contará desde el inicio con el zaguero mexicano Johan Vásquez y con el brasileño Junior Messias y el paraguayo Hugo Cuenca como suplentes buscando extender su racha invicta y, por qué no, dar el golpe en un estadio Olímpico en el que sufrió su última derrota en el torneo. (ANSA).



