Sociedad: En México crece el escándalo por el acoso laboral de diplomáticos
Embajadores y cónsules señalados por hostigar a subordinados

El debate comenzó con denuncias en días pasados contra la embajadora mexicana en Gran Bretaña, Josefa González Blanco, 60 años, que está a punto de dejar su cargo, pues será relevada por el ex Fiscal General de la República Alejandro Gertz Manero, quien acumula 16 quejas por acoso laboral y humillaciones a personal bajo su mando.
Hija de una familia de políticos de alto rango -su padre y abuelo fueron ministro del gabinete presidencial y gobernadores del estado sureño de Chiapas-, designada como representante de México en el Reino Unido en septiembre de 2021, fue señalada por ex empleados y trabajadores de la legación de "acoso laboral y tratos despóticos".
Ante ello, la Asociación del Servicio Exterior Mexicano (ASEM) demandó a la Cancillería hacerse cargo "de manera responsable" del tema del acoso laboral al indicar que "la omisión o minimización de estas conductas debilita la cohesión de los equipos, afecta la eficiencia de las representaciones y daña el prestigio" de la diplomacia nacional.
La presidenta Claudia Sheinbaum, cuestionada sobre el tema, indicó que hasta la fecha "no existen investigaciones en particular" contra González Blanco, sino durante la gestión de su antecesor Andrés Manuel López Obrador (2018-2024), pero "se analizaron y no fueron conducentes" al elogiar a la diplomática por el papel que cumplió como embajadora.
Sin embargo, la prensa local reveló que el Comité de tica de Relaciones Exteriores realizó una investigación sobre las acusaciones y, en diciembre de 2024, cuando ya Sheinbaum había asumido su encargo, resolvió que se procediera contra la embajadora.
La edición local del diario español El País recogió numerosas denuncias revelando que al menos 40 trabajadores de las sedes diplomáticas han debido salir de la embajada en Londres desde 2021, en la era de González Blanco, "entre renuncias y rotaciones".
Ex funcionarios de la Cancillería, citados por el mismo matutino, dijeron que "es muy difícil someter a la rendición de cuentas a funcionarios cuyos nombramientos dependen de una decisión política" porque "cuando tienen acceso" directo al Palacio Nacional, sede de la presidencia, se sienten "intocables" para actuar por encima de sus superiores.
"Un director general, que sería su jefe, un subsecretario, o incluso el mismo canciller, dependiendo del calibre de estos personajes, no tiene el poder suficiente para gobernarlos", y esa situación se aplica a uno de cada tres embajadores mexicanos, que carecen de formación diplomática, afirmaron.
Entre las denuncias difundidas por las fuentes se menciona el de Jorge Islas, ex cónsul en Nueva York, en el marco de "un patrón muy claro que vemos desde hace años".
Los consulados de Nogales, Nueva York, Austin, Denver y Santa Ana, son mencionados como "los más tóxicos" del ambiente laboral del personal diplomático.
El diputado Federico Doring, vocero de la bancada del Partido Acción Nacional (PAN, centroderecha), lanzó un llamado a la Cancillería para crear un Protocolo de Atención y de Sanción a las denuncias de acoso.
Bajo el actual gobierno y el anterior, "el cuerpo diplomático ha sido muy lastimado, ha sido abandonado y, por ende, la diáspora mexicana sufre", afirmó. (ANSA).



