Sociedad: Italianas sufren la brecha salarial con los hombres
Datos oficiales muestran que ellas ganan 25,7% menos que ellos

Las mujeres siguen recibiendo sueldos considerablemente más bajos, en parte por el mayor recurso al trabajo de medio tiempo —vinculado a la carga desproporcionada de las tareas de cuidado—, una menor presencia en puestos de alta jerarquía y su concentración en sectores con remuneraciones promedio más bajas.
Según el último Informe de Género del Istituto Nazionale della Previdenza Sociale (INPS), presentado por el Consejo de Dirección y Vigilancia del organismo, en 2024 la remuneración diaria bruta promedio de las mujeres en el sector privado fue de 82,63 euros, frente a los 111,25 euros de los hombres, lo que representa una brecha del 25,73%.
La tasa de empleo promedio entre las mujeres de 15 a 64 años se situó en 53,3%, en aumento, pero aún 17,8 puntos porcentuales por debajo de la masculina.
El tema salarial también ocupa un lugar central en un estudio del Censis, según el cual el 57,7% de los trabajadores considera que su remuneración no es adecuada al trabajo que realiza, mientras que solo el 36,1% se declara satisfecho.
De las entrevistas surge además una demanda clara de mayor conciliación entre vida laboral y personal: el 71,3% de los encuestados cree que existen condiciones tecnológicas y económicas para reducir la jornada laboral, por ejemplo, mediante la semana corta de cuatro días.
Esta postura es especialmente fuerte entre los jóvenes: el 82,8% de quienes tienen entre 18 y 34 años apoya esta posibilidad, frente al 64% de los mayores de 50.
Los jóvenes también muestran mayor capacidad para desconectarse del trabajo: casi seis de cada diez no responden correos ni llamadas fuera del horario laboral, mientras que entre los mayores de 50 lo hace apenas un tercio.
"La igualdad de género en el trabajo no se logra con intervenciones simbólicas, sino con medidas estructurales y medibles", afirmó el director general del INPS.
En términos educativos, las mujeres representan casi el 60% de los graduados en carreras universitarias de primer nivel y el 57,8% en programas de especialización, aunque siguen rezagadas en las disciplinas STEM. Y una vez graduadas, su tasa de empleo es ligeramente inferior a la de los hombres.
A pesar de contar, en promedio, con mayor nivel educativo, enfrentan más obstáculos para avanzar en sus carreras. Solo el 21,8% de los cargos directivos está ocupado por mujeres y, entre los mandos intermedios, la proporción es del 33,1%.
En nueve de los dieciocho sectores analizados en el ámbito privado, señala el INPS, las mujeres perciben más de 20% menos que los hombres. En actividades financieras y de seguros, la diferencia alcanza el 31,7%; en actividades profesionales, científicas y técnicas, el 34,2%; y en el sector inmobiliario, el 40,2%.
Además de la categoría contractual, influyen otros factores como complementos salariales individuales, horas extras y empleo a tiempo parcial.
En el sector público la brecha es menor, aunque persiste: el salario diario promedio es de 113,5 euros para las mujeres y de 142,7 euros para los hombres, una diferencia del 20,5%.
En el sistema de salud, ellas perciben en promedio 135,74 euros brutos diarios frente a los 169,34 euros de sus colegas varones (-19,8%). En la educación, donde son amplia mayoría, la brecha es casi inexistente: 96,49 euros diarios frente a 96,94 euros (-0,5%).
El trabajo a tiempo parcial sigue siendo un fenómeno predominantemente femenino. Entre el sector público y el privado, 2,78 millones de mujeres tienen contratos de medio tiempo, casi el doble que los 1,35 millones de hombres. Además, el 13,7% de las mujeres ocupadas aceptó este tipo de contrato de manera involuntaria, frente al 4,6% de los hombres. (ANSA).



