Starmer y Xi exploran un reseteo de las relaciones entre Reino Unido y China
Por Andrew MacAskill
PEKÍN, 29 ene (Reuters) - El primer ministro británico, Keir Starmer, dijo el jueves al presidente chino, Xi Jinping, que quería construir una "relación sofisticada" con Pekín para impulsar el crecimiento y la seguridad, lo que supone un cambio de rumbo tras años de tensas relaciones.
En el día más importante de su visita de cuatro días a China, la primera de un primer ministro británico en ocho años, Starmer mantuvo una reunión de 80 minutos con Xi en el Gran Salón del Pueblo antes de almorzar juntos. Más tarde se reunirá con el primer ministro Li Qiang.
Starmer, cuyo gobierno laborista de centroizquierda ha tenido dificultades para cumplir su promesa de crecimiento, ha priorizado la mejora de las relaciones con la segunda economía más grande del mundo, a pesar de las persistentes dudas sobre el espionaje y los derechos humanos.
"China es un actor fundamental en la escena mundial y es vital que construyamos una relación sofisticada en la que podamos identificar oportunidades de colaboración, pero, por supuesto, también permitir un diálogo significativo en las áreas en las que no estamos de acuerdo", dijo Starmer a Xi al comienzo de su reunión.
Xi afirmó que las relaciones con Reino Unido habían pasado por "altibajos" que no beneficiaban a los intereses de ninguno y que China estaba dispuesta a desarrollar una asociación estratégica a largo plazo.
"Podemos lograr un resultado que resista el paso del tiempo", afirmó el líder chino, flanqueado por sus principales ministros.
Starmer es otro líder occidental en entablar una intensa actividad diplomática con China, en un momento en que las naciones se protegen de la imprevisibilidad de Estados Unidos bajo la presidencia de Donald Trump.
Las amenazas intermitentes de Trump de imponer aranceles comerciales y sus promesas de hacerse con el control de Groenlandia, un territorio autónomo de Dinamarca, han irritado a aliados tradicionales como Reino Unido.
La visita de Starmer sigue inmediatamente a la del primer ministro canadiense, Mark Carney, quien firmó un acuerdo económico con Pekín para derribar las barreras comerciales, lo que provocó la ira de Trump.
Kerry Brown, profesor de estudios chinos en el King's College de Londres, dijo que esperaba que se anunciaran varios acuerdos entre Reino Unido y China para mostrar cómo ha mejorado su relación. Starmer está acompañado por más de 50 líderes empresariales, otra señal de que busca logros económicos.
LUCHA CONTRA LAS BANDAS DE TRÁFICO DE INMIGRANTES
Starmer ha adoptado una nueva política de compromiso con China después de que las relaciones se deterioraran durante años bajo los anteriores gobiernos conservadores, cuando Londres frenó algunas inversiones chinas por motivos de seguridad nacional y expresó su preocupación por la represión de las libertades políticas en Hong Kong.
"Hace 18 meses, cuando fuimos elegidos para formar Gobierno, prometí que volvería a abrir Reino Unido al exterior", le dijo Starmer a Xi.
"Porque, como todos sabemos, los acontecimientos en el extranjero afectan a todo lo que ocurre en nuestros países de origen, desde los precios en los supermercados hasta la seguridad que sentimos".
Kemi Badenoch, líder del Partido Conservador británico, en la oposición, dijo el miércoles que no habría ido a China debido a los riesgos de seguridad que plantea el país.
Los servicios de seguridad británicos han afirmado que China espía habitualmente al Gobierno. China ha negado estas acusaciones.
En una muestra de cómo pueden colaborar ambos países, Downing Street afirmó que Starmer y Xi anunciarían que Reino Unido y China combatirían conjuntamente las bandas implicadas en el tráfico ilegal de migrantes.
El acuerdo se centrará en reducir el uso de motores de fabricación china en las pequeñas embarcaciones que transportan a personas por Europa para solicitar asilo. (Información de Andrew MacAskill en Pekín; reportaje adicional de Colleen Howe en Pekín; redacción de Andrew MacAskill y John Geddie; edición de Michael Perry; edición en español de María Bayarri Cárdenas)



