Tecno: Robotaxis más seguros gracias a un asistente inteligente
Es un sistema de mensajería surgido de una investigación liderada por Italia

Utilizados en algunas ciudades de Estados Unidos, los taxis autónomos todavía no son capaces de analizar de manera inteligente el entorno vial y con frecuencia se enfrentan a situaciones de incertidumbre.
Pensando precisamente en estas dificultades fue desarrollado el sistema de mensajería inteligente en una investigación coordinada desde Italia por el Instituto de Informática y Telemática del Consejo Nacional de Investigaciones (CNR) de Pisa, en colaboración con la Universidad de Pisa y el Massachusetts Institute of Technology (MIT).
Presentado en Chengdu, China, durante una conferencia sobre tecnologías para vehículos autónomos organizada por la asociación IEEE, el sistema —denominado Time-Logic-Map (TLM)— se encuentra actualmente en fase de pruebas en simulador. A esta etapa podría seguirle un test en el mundo real, primero en entornos controlados y luego en carreteras con tráfico.
Actualmente, los vehículos autónomos requieren operadores que intervengan de forma remota, mientras que "con TLM la inteligencia necesaria para resolver situaciones críticas no reside en una asistencia a distancia desde otra parte del mundo, sino en la propia carretera", explicó Ilaria Matteucci, del CNR-IIT, quien dirigió la investigación junto a Marco De Vincenzi, del mismo instituto, Chiara Bodei, de la Universidad de Pisa, y el grupo Auto-ID Lab del MIT liderado por Sanjay Sarma y Stephen S. Ho.
"Si la carretera comunica de forma estandarizada y segura su propia lógica, el vehículo autónomo puede operar incluso en condiciones de baja visibilidad o contextos imprevistos, reduciendo la necesidad de intervención humana", añadió Matteucci.
El sistema TLM permite que la propia infraestructura —intersecciones, obras o semáforos— indique directamente al vehículo qué debe hacer. Esto es posible gracias a su organización en tres capas lógicas: la primera, denominada Map, proporciona al automóvil la geometría precisa del tramo vial, incluso donde no hay señal GPS; la segunda, Logic, codifica las reglas de comportamiento del sector, como prioridades de paso o carriles activos; y la tercera, Time, sincroniza al vehículo con los tiempos reales de los semáforos.
Según Bodei, el sistema "introduce un lenguaje espacial para las máquinas que comunica directamente geometría, lógica y tiempo de la carretera, reduciendo la carga perceptiva en los contextos más complejos".
Además —agregó De Vincenzi— el sistema "transmite mensajes constantemente actualizados" y "puede eliminar los riesgos vinculados al retraso de la conexión a internet, ya que la decisión se basa en información transmitida localmente entre la infraestructura y el vehículo". (ANSA).



