Tiroteo frente a iglesia en Utah surgió de disputa entre asistentes a funeral, según la policía

SALT LAKE CITY, Utah, EE.UU. (AP) — Un tiroteo registrado la noche del miércoles afuera de un edificio de la iglesia en Salt Lake City, con un saldo de dos muertos y seis heridos, se debió a una disputa entre personas que se conocían y asistían a un funeral, indicaron investigadores.
Las autoridades no han realizado arrestos por el tiroteo ocurrido en el estacionamiento de un lugar de culto de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, ampliamente conocida como la Iglesia mormona. La policía desconoce aún si el incidente está relacionado con pandillas y enfrenta dificultades para lograr que los testigos cooperen.
Cinco personas seguían hospitalizadas el jueves, con protección policial en esas instalaciones.
“Estamos investigando la razón y la causa de los disparos”, dijo el jefe de policía de Salt Lake City, Brian Redd, el jueves por la mañana.
Todas las víctimas del tiroteo eran adultos. Al menos tres de los heridos estaban en condición crítica, según la policía. Uno de los dos muertos fue identificado como Vaea Tulikaninifo, de 46 años.
La policía indicó que no cree que el altercado fuera aleatorio o motivado por animosidad contra la fe.
La iglesia de ladrillo rojo en el vecindario del noroeste de Salt Lake City sirve principalmente a congregantes tonganos y celebra servicios religiosos regulares en su lengua materna, de acuerdo con su sitio web.
Al escuchar los disparos, los residentes de un complejo de viviendas de bajos ingresos junto a la iglesia salieron en masa para ayudar a las víctimas y consolar a decenas de personas que se encontraban en el funeral de una persona que la policía no ha identificado.
Brennan McIntire narró que él y su esposa, Kenna, veían televisión en su apartamento, ubicado junto al estacionamiento de la iglesia, cuando escucharon fuertes disparos. El hombre saltó del sofá y corrió afuera en sandalias para ver qué había sucedido.
“Tan pronto como llegué, vi a alguien en el suelo”, dijo. “La gente lo atendía, lloraba y discutía”.
Kenna McIntire salió poco después y se estremeció al ver a los paramédicos levantando a una mujer inconsciente para llevarla a una ambulancia al tiempo que un grupo de personas se agrupaba alrededor y sollozaba.
La pareja dijo que escuchan disparos en su vecindario casi a diario, pero nunca justo afuera de su puerta.
“Fue realmente desgarrador de escuchar y ver”, indicó ella.
Unos 100 vehículos de las fuerzas policiales acudieron a la escena del crimen, y helicópteros sobrevolaban el área. Los vecinos se acurrucaban en mantas junto a un camión de tacos, observando a los agentes trabajar y esperando actualizaciones.
La policía informó que revisa lectores de matrículas y videos de vigilancia de negocios cercanos en su búsqueda de sospechosos.
“Esto nunca debería haber ocurrido fuera de un lugar de culto. Esto nunca debería haber ocurrido fuera de una celebración de la vida”, subrayó la alcaldesa Erin Mendenhall.
La iglesia, con sede en Salt Lake City, estaba cooperando con las fuerzas del orden y expresó su gratitud por los rápidos esfuerzos de los paramédicos y agentes en responder.
“Extendemos oraciones para todos los que han sido impactados por esta tragedia y expresamos profunda preocupación de que cualquier espacio sagrado destinado al culto deba ser sometido a violencia de cualquier tipo”, declaró el portavoz de la iglesia, Sam Penrod.
Aproximadamente la mitad de los 3,5 millones de residentes de Utah son miembros de la fe. Se pueden encontrar lugares de culto como en el que ocurrió el tiroteo en vecindarios de toda la ciudad y el estado.
La fe ha estado en alerta máxima desde que cuatro personas fueron asesinadas cuando un exmarine abrió fuego en una iglesia de Michigan en septiembre y la incendió. El FBI descubrió que estaba motivado por “creencias antirreligiosas” contra los Santos de los Últimos Días.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.



