Tras 4 años de guerra rusa en Ucrania, la paz sigue siendo esquiva pese a presión de EE. UU

Cuando la invasión a gran escala de Rusia en Ucrania superó los 1.418 días el mes pasado, oficialmente rebasó un hito histórico: el mismo lapso que le tomó a Moscú derrotar a la Alemania nazi en la II Guerra Mundial
Y, a diferencia del Ejército Rojo que avanzó hasta Berlín hace ocho décadas en lo que llamó la Gran Guerra Patria, la invasión total de Rusia a su vecino, que ya lleva cuatro años, todavía tiene dificultades para capturar por completo el corazón industrial del este de Ucrania
Después de que Moscú no lograra tomar la capital, Kiev, e instalar un gobierno títere en febrero de 2022, el conflicto se transformó en una guerra de trincheras con un costo enorme. Según algunas estimaciones, casi 2 millones de soldados han muerto, resultado heridos o están desaparecidos en ambos bandos, en el conflicto más devastador de Europa desde la II Guerra Mundial
Rusia ha ocupado alrededor del 20% del territorio ucraniano desde que se anexionó ilegalmente Crimea en 2014, pero sus avances tras la invasión del 24 de febrero de 2022 han sido lentos. El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, comparó este mes el avance de Moscú con “la velocidad de un caracol de jardín”
Las tropas rusas sólo han avanzado unos 50 kilómetros (unas 30 millas) dentro de la región de Donetsk, en el este de Ucrania, en los últimos dos años, en una batalla extenuante por el control de unos pocos bastiones
Pese al ritmo lento y al alto costo, el presidente Vladímir Putin ha mantenido sus exigencias maximalistas en las conversaciones de paz mediadas por Estados Unidos, al afirmar que Kiev debe retirar sus fuerzas de las cuatro regiones ucranianas que Moscú se anexionó ilegalmente pero que nunca capturó por completo. En repetidas ocasiones ha esgrimido su arsenal nuclear para impedir que Occidente incremente el apoyo militar a Kiev
Una guerra de desgaste
Al principio, con movimientos rápidos de grandes cantidades de tropas y tanques en el ataque relámpago inicial de Rusia y en la contraofensiva ucraniana del otoño de 2022, los combates derivaron en una sangrienta guerra posicional a lo largo de la línea del frente de 1.200 kilómetros (750 millas)
El Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, con sede en Washington, estimó las bajas militares rusas en 1,2 millones, incluidos 325.000 muertos. Calculó las bajas de las tropas ucranianas en hasta 600.000, incluidos hasta 140.000 muertos
“Rusia ha sufrido la tasa de bajas más alta de cualquier gran potencia en cualquier guerra desde la Segunda Guerra Mundial, y su ejército ha rendido mal, con ritmos de avance históricamente lentos y poco territorio nuevo pese a todos sus esfuerzos en los últimos dos años”, señaló, al indicar que las tropas rusas avanzaban un promedio de 70 metros (76 1/2 yardas) al día durante dos años para capturar el núcleo de transportes de Pokrovsk
Por primera vez en la historia militar, los drones están desempeñando un papel decisivo, lo que hace prácticamente imposible que cualquiera de los bandos concentre de forma encubierta un número significativo de tropas
Desde el inicio del conflicto, Ucrania ha dependido de drones para compensar la ventaja de Moscú en potencia de fuego y frenar sus avances, pero Rusia ha ampliado drásticamente sus operaciones con drones e introducido drones de mayor alcance unidos por fibra óptica para evitar la interferencia electrónica. Eso amplió la zona de muerte a 50 kilómetros (unas 30 millas) del frente, dejando el terreno enredado en hebras de filamento
La mezcla de drones de alta tecnología y combates de trincheras al estilo de la I Guerra Mundial ha hecho que pequeños grupos de infantería —a menudo de apenas dos o tres soldados— intenten infiltrarse en posiciones enemigas en pueblos arrasados por la artillería pesada rusa y las bombas planeadoras. Transportar suministros y evacuar a los heridos es un desafío importante, ya que los drones atacan las rutas de abastecimiento
Ataques de largo alcance
Funcionarios ucranianos describieron este invierno como el más difícil de la guerra. Rusia incrementó de forma exponencial sus ataques contra el sistema energético del país, provocando apagones en Kiev, donde el suministro eléctrico para muchos se redujo a unas pocas horas al día en medio de un frío intenso
Rusia también ha atacado cada vez más los tendidos eléctricos con el objetivo de detener las transferencias de energía y dividir la red ucraniana en islas aisladas, aumentando la presión sobre el sistema
Ucrania respondió con ataques de drones de largo alcance contra refinerías de petróleo y otras instalaciones energéticas en el interior de Rusia, con la intención de reducir los ingresos de exportación de Moscú
Sus drones y misiles hundieron varios buques de guerra rusos en el mar Negro, lo que obligó a Moscú a reubicar su flota desde Crimea, ocupada por Rusia, hasta Novorossiysk. Y en un audaz ataque con el nombre en clave “Telaraña”, Ucrania utilizó drones lanzados desde camiones para golpear varias bases aéreas que alojaban bombarderos de largo alcance en toda Rusia en junio, un golpe humillante para el Kremlin
Presión de Estados Unidos, exigencias contrapuestas
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien en su momento prometió poner fin a la guerra en un día, ha presionado para poner fin a los combates, pero los esfuerzos de mediación han chocado con exigencias marcadamente opuestas
Putin quiere que Ucrania retire sus tropas de la parte de la región de Donetsk que aún controla, abandone su aspiración de unirse a la OTAN, limite su ejército y otorgue estatus oficial a la lengua rusa entre otras demandas que Ucrania ha rechazado
Rusia dejó abierta la puerta a una eventual membresía de Kiev en la Unión Europea, pero descartó de manera tajante cualquier despliegue de fuerzas de paz europeas en Ucrania como parte de un acuerdo
El presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy quiere un alto el fuego a lo largo de la línea de contacto existente, pero Putin descarta una tregua y exige un acuerdo de paz integral
“La cuestión territorial es importante para el Kremlin, pero la guerra tiene un objetivo más ambicioso: crear una Ucrania que esté completamente dentro de la esfera de influencia de Rusia y que Moscú no perciba como ‘anti-Rusia’”, apuntó Tatiana Stanovaya, del Carnegie Russia Eurasia Center
Ucrania y sus aliados acusan a Putin de alargar las conversaciones mientras se apodera de más territorio. El Kremlin acusa a Kiev y a sus apoyos europeos de intentar socavar un acuerdo tentativo alcanzado por Trump y Putin en su cumbre de Alaska
Mientras se aferran a sus posturas, Putin y Zelenskyy han elogiado la mediación de Estados Unidos y han intentado ganarse el favor de Trump
Tras una desastrosa reunión en la Casa Blanca hace un año, Zelenskyy ha adoptado una postura negociadora más práctica, al subrayar la buena voluntad de Ucrania
Después de que Trump pidiera una elección presidencial en Ucrania, Zelenskyy señaló que estaba dispuesto a celebrarla aunque está prohibida bajo la ley marcial. La elección podría combinarse con un referéndum sobre un acuerdo de paz, indicó, pero insistió en que la votación solo sería posible una vez que se establezca un alto el fuego y Ucrania obtenga garantías de seguridad de Estados Unidos y otros aliados
Un acuerdo esquivo
Zelenskyy afirmó que la Casa Blanca ha fijado junio como fecha límite para el fin de la guerra y probablemente presionará a ambas partes para cumplirla. Pero, aunque Trump parece ansioso por un acuerdo de paz antes de las elecciones legislativas de media legislatura en Estados Unidos, persisten los desafíos
Putin insiste en que Ucrania se retire de Donetsk y Zelenskyy lo descarta, de modo que un acuerdo rápido parece poco probable. Zelenskyy también se mostró escéptico sobre una propuesta de compromiso de Estados Unidos para convertir la región oriental en una zona económica libre
El Kremlin espera que sus ataques eventualmente obliguen a Kiev a aceptar los términos de Moscú. Ucrania confía en poder resistir hasta que Trump pierda la paciencia e incremente las sanciones contra Rusia, obligando a Putin a detener su agresión. Pero en lugar de eso, a menudo parece que Trump está perdiendo la paciencia con Zelenskyy
La guerra y las sanciones occidentales han tensionado cada vez más la economía rusa. El crecimiento se ha desacelerado hasta casi detenerse, debido a la inflación persistente y a la escasez de mano de obra. Las más recientes sanciones de Estados Unidos a las exportaciones de petróleo ruso han añadido presión
Pero incluso con los desafíos económicos, las plantas de defensa rusas han incrementado la producción de armas y el gobierno ha protegido a grupos sociales clave, como los soldados y los trabajadores industriales, de las penurias
“Su economía es más pobre, menos eficiente y menos prometedora de lo que podría haber sido”, escribió Richard Connolly, del Royal United Services Institute. “Pero sigue siendo capaz de sostener la guerra. Sus élites dependen más del régimen, no menos. Su sistema político está aislado de la transmisión del descontento económico hacia una presión para un cambio de régimen”
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa



