Trump advierte a Reino Unido sobre sus relaciones con China, mientras Starmer elogia los avances

Por Bo Erickson y Andrew MacAskill
WASHINGTON/PEKÍN, 30 ene (Reuters) - El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó que era peligroso que Reino Unido hiciera negocios con Pekín, mientras que el primer ministro Keir Starmer elogió los beneficios económicos de restablecer las relaciones con China durante una visita al país el viernes
Mientras los líderes occidentales se tambalean ante la imprevisibilidad de Trump, Starmer es el más reciente en viajar a China. En las conversaciones de tres horas que mantuvo el jueves con el presidente Xi Jinping, el líder británico pidió una "relación más sofisticada" con un mejor acceso al mercado, aranceles más bajos y acuerdos de inversión, al tiempo que también habló de fútbol y Shakespeare
Sin embargo, en Washington, en respuesta a preguntas sobre el estrechamiento de lazos, Trump dijo: "bueno, es muy peligroso para ellos". Hablaba con los periodistas antes del estreno de la película "Melania" en el Kennedy Center
No dio más detalles
Trump, que tiene previsto viajar a China en abril, amenazó la semana pasada con imponer aranceles a Canadá después de que el primer ministro Mark Carney firmara acuerdos económicos con Pekín en una reciente visita
Un portavoz de Downing Street y el Ministerio de Asuntos Exteriores de China no respondieron inmediatamente a las solicitudes de comentarios
Coincidiendo con las declaraciones de Trump, Starmer afirmó en una reunión del Foro Empresarial Reino Unido-China celebrada en la capital china que sus "muy cordiales" encuentros con Xi habían supuesto "un avance real"
Starmer elogió los acuerdos sobre viajes sin visado y la reducción de los aranceles sobre el whisky como "un acceso realmente importante, simbólico de lo que estamos haciendo con la relación"
"Así es como construimos la confianza y el respeto mutuos, que son tan importantes", afirmó Starmer. Antes de dirigirse al centro financiero de Shanghái, se reunió con líderes empresariales chinos, como Yin Tongyue, director ejecutivo del fabricante de automóviles Chery, que tiene previsto abrir un centro de investigación y desarrollo para su división de vehículos comerciales en la ciudad inglesa de Liverpool, según informó un funcionario municipal durante la visita de Starmer
NO ELEGIR ENTRE ESTADOS UNIDOS Y CHINA
Starmer, cuyo Gobierno laborista de centroizquierda ha tenido dificultades para cumplir su promesa de crecimiento económico, ha convertido en una prioridad la mejora de las relaciones con la segunda economía más grande del mundo
Su visita a China se produce ante las amenazas intermitentes de Trump de imponer aranceles comerciales y sus promesas de hacerse con el control de Groenlandia, un territorio autónomo de Dinamarca, lo que ha inquietado a los aliados tradicionales de Estados Unidos, entre ellos Reino Unido
Debido a la larga historia de estrecha colaboración de su país con Estados Unidos, Reino Unido podría seguir fortaleciendo sus lazos económicos con China sin enfadar a Trump, dijo Starmer a los periodistas en el avión de camino a China
"La relación que mantenemos con Estados Unidos es una de las más estrechas", afirmó, enumerando ámbitos como la defensa, la seguridad, la inteligencia y el comercio
Starmer afirmó que Reino Unido no tendría que elegir entre estrechar lazos con Estados Unidos o con China y destacó la visita de Trump a Reino Unido en septiembre, en la que se dieron a conocer 150.000 millones de libras de inversión estadounidense en el país
Washington también recibió un aviso previo de los objetivos de Reino Unido para el viaje a China, según afirmó un funcionario del Gobierno británico bajo condición de anonimato, ya que se trata de un asunto delicado
Starmer, que normalmente evita criticar a Trump, se ha mostrado más dispuesto a desafiar al presidente estadounidense en las últimas semanas
El mandatario británico instó a Trump a que se disculpara por sus comentarios "francamente espantosos" de la semana pasada, en los que afirmó que algunas tropas de la OTAN evitaban el combate en primera línea, y dijo que no cedería a sus demandas de anexionar Groenlandia. (Información de Bo Erickson en Washington y Andrew MacAskill en Pekín; redacción de John Geddie; edición de Neil Fullick y Clarence Fernández; edición en español de María Bayarri Cárdenas)



