Trump considera una dura respuesta contra Irán y Teherán dice que habla con EEUU

Por Parisa Hafezi, Rami Ayyub y Maayan Lubell
12 ene (Reuters) -
Irán dijo el lunes que mantiene abiertas las comunicaciones con Estados Unidos, mientras el presidente Donald Trump considera su respuesta a la mortal represión de protestas en todo el país, que plantean uno de los retos más duros al Gobierno clerical desde la Revolución Islámica de 1979.
Trump dijo el domingo que Estados Unidos podría reunirse con funcionarios iraníes y que estaba en contacto con la oposición de Irán, al tiempo que ejercía presión sobre sus líderes, incluso amenazando con una posible acción militar por la violencia letal contra los manifestantes. El grupo de derechos humanos HRANA, en Estados Unidos, dijo que había verificado la muerte de 572 personas - 503 manifestantes y 69 miembros de las fuerzas de seguridad, y que 10.694 personas habían sido detenidas. Irán no ha dado una cifra oficial y Reuters no ha podido verificar de forma independiente los recuentos. El flujo de información desde la República Islámica se ha visto obstaculizado por un apagón de Internet desde el jueves.
Los dirigentes iraníes, cuya influencia regional se ha visto muy reducida, se enfrentan a feroces manifestaciones que han evolucionado desde las quejas por las graves dificultades económicas hasta audaces llamamientos a la caída del arraigado clero.
Sin embargo, a pesar de la masividad de las protestas, no hay indicios de divisiones en la cúpula clerical chií, el ejército o las fuerzas de seguridad, y los manifestantes no tienen un liderazgo central claro debido a la fragmentación de la oposición.
En imágenes de video verificadas, los iraníes se congregaron el domingo en el Centro Forense de Kahrizak, en Teherán, ante hileras de bolsas oscuras con cadáveres.
Irán no ha dado una cifra oficial de muertos, pero culpa del derramamiento de sangre a la injerencia estadounidense y a lo que denomina terroristas respaldados por Israel y Estados Unidos. Los medios de comunicación estatales han centrado su atención en las muertes de las fuerzas de seguridad.
"CANAL DE COMUNICACIÓN" ABIERTO CON EEUU
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, dijo que los "mensajes contradictorios" de Estados Unidos mostraban falta de seriedad, pero que los contactos continuaban.
"El canal de comunicación entre nuestro ministro de Exteriores, Abbas Araqchi, y el enviado especial de Estados Unidos (Steve Witkoff) está abierto y se intercambian mensajes siempre que es necesario", dijo, y añadió que los contactos también siguen abiertos con Suiza, la intermediaria tradicional.
Araqchi reiteró en una reunión informativa con embajadores extranjeros en Teherán que la República Islámica estaba preparada para la guerra, pero también abierta al diálogo.
Los embajadores de Reino Unido, Italia, Alemania y Francia en Teherán fueron convocados al Ministerio de Asuntos Exteriores, informó el lunes la agencia semioficial Tasnim, y se les pidió que transmitieran a sus Gobiernos la petición de Teherán de retirar su apoyo a las protestas.
Araqchi dijo el lunes que, desde que estallaron las protestas, se habían incendiado un total de 53 mezquitas y 180 ambulancias.
Trump se reunirá con asesores de alto rango el martes para discutir las opciones para Irán, dijo un funcionario estadounidense a Reuters el domingo. The Wall Street Journal había informado que las opciones incluían ataques militares, el uso de armas cibernéticas secretas, la ampliación de las sanciones y la prestación de ayuda en internet a fuentes antigubernamentales. Las protestas comenzaron el 28 de diciembre en respuesta a la subida de los precios, antes de volverse contra los dirigentes clericales que llevan en el poder desde la Revolución Islámica de 1979.
(Información adicional de Elwely Elwelly en Dubái, Rami Ayyub, Maayan Lubell y Alexander Cornwell en Jerusalén, Steve Holland en Washington; verificación de vídeo de Mahezabin Syed, Eleanor Whalley y Marine Delrue; redacción de Michael Georgy; edición de Sergio Non y Lincoln Feast; edición en español de María Bayarri Cárdenas)



