Trump dice en Davos que EEUU no usará la fuerza para adquirir Groenlandia pero renueva exigencias

Por Steve Holland y Trevor Hunnicutt
WASHINGTON, 21 ene (Reuters) - El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, descartó el miércoles el uso de la fuerza en su intento por controlar Groenlandia, pero afirmó en un discurso en Davos que ningún otro país puede asegurar el territorio danés al tiempo que insinuó consecuencias si sus ambiciones se ven frustradas.
"La gente pensó que usaría la fuerza, pero no tengo que usar la fuerza", dijo Trump en la reunión anual del Foro Económico Mundial en Suiza. "No quiero usar la fuerza. No usaré la fuerza".
Trump hizo estos comentarios en un discurso muy seguido que se ha visto ensombrecido por el resquebrajamiento de los lazos transatlánticos y las tensiones con Europa por su presión para adquirir Groenlandia.
Reprendió a los europeos en cuestiones que iban desde la energía eólica y el medio ambiente hasta la inmigración y la geopolítica, al tiempo que se presentó como defensor de los valores occidentales.
Y aunque descartó la amenaza del uso de la fuerza en Groenlandia, Trump presumió del poderío militar de Estados Unidos, citando operaciones recientes como el sorprendente derrocamiento del presidente venezolano Nicolás Maduro a principios de mes.
El republicano restó importancia a la cuestión como una "pequeña petición" sobre un "pedazo de hielo" y que una adquisición no sería una amenaza para la alianza de la OTAN que incluye a Dinamarca y Estados Unidos. Trump, que el martes puso fin a un turbulento primer año de mandato, eclipsó la agenda del FEM, donde las élites mundiales abordan las tendencias económicas y políticas.
"Tienen una opción. Pueden decir sí, y estaremos muy agradecidos, o pueden decir no, y nos acordaremos", advirtió el republicano.
"Queremos un trozo de hielo para protección mundial, y no nos lo dan", dijo Trump en su discurso ante una sala repleta de líderes empresariales y políticos.
Los líderes de la OTAN han advertido que la estrategia de Trump en Groenlandia podría poner patas arriba la alianza, mientras que funcionarios de Dinamarca y Groenlandia han ofrecido un amplio abanico de vías para una mayor presencia estadounidense en el estratégico territorio insular de 57.000 habitantes.
"De este discurso se desprende claramente que la ambición del presidente está intacta", declaró el ministro de Asuntos Exteriores danés, Lars Lokke Rasmussen, a la prensa en Copenhague. "De forma aislada es positivo que el presidente diga lo que dice respecto a los militares, pero eso no hace que el problema desaparezca".
"INMEDIATAS"
Trump dijo que Groenlandia es crucial para el sistema de defensa antimisiles "Cúpula Dorada".
"Ninguna nación o grupo de naciones está en posición de poder asegurar Groenlandia aparte de Estados Unidos", dijo Trump. Añadió que "busco negociaciones inmediatas para volver a discutir la adquisición de Groenlandia por parte de Estados Unidos" en un discurso en el que en cuatro ocasiones se refirió erróneamente a Groenlandia como Islandia, otro Estado miembro de la OTAN.
Su amenaza del fin de semana de imponer aranceles a ocho países europeos, entre ellos aliados de la OTAN, si no apoyan su adquisición de la isla ártica ha sacudido a los políticos europeos y conmocionado los mercados.
El Parlamento Europeo está suspendiendo sus trabajos sobre el acuerdo comercial de la Unión Europea con Estados Unidos en protesta por las exigencias de Trump sobre Groenlandia.
Cientos de delegados se reunieron en el vestíbulo para escuchar o ver el discurso de Trump en monitores de video o en teléfonos móviles. Al cabo de una hora, la mayoría se había desconectado y reanudado sus conversaciones.
Trump también aprovechó su discurso para ajustar cuentas sobre otros asuntos. Atacó a Gran Bretaña por la insuficiente extracción de petróleo del Mar del Norte, a Suiza por su superávit comercial en bienes con Estados Unidos, a Francia por su política farmacéutica, a Canadá por lo que consideró su ingratitud y a la OTAN por su falta de voluntad para plegarse a los intereses de Washington.
Trump estuvo casi una hora hablando antes de plantear sus iniciativas más recientes para reducir el costo de la vivienda.
Varios funcionarios europeos que se encontraban en la sala declinaron hacer comentarios sobre las declaraciones de Trump.
Sin embargo, la viceprimera ministra sueca, Ebba Busch, dijo: "En muchos sentidos no es sorprendente. Esto demuestra una vez más que la UE tiene que endurecerse, tenemos que mantener la línea".
Por su parte, Alastair Campbell, que fue jefe de comunicación del ex primer ministro británico Tony Blair, declaró: "Qué vergonzoso ha sido todo". (Información de Steve Holland y Trevor Hunnicutt; editado en español por Patrycja Dobrowolska y Juana Casas)



