Trump no sanciona a colaborador por video con imagen racista de los Obama
El presidente confirmó que no tomó medidas contra el asesor que publicó el material

La publicación en cuestión fue difundida desde una plataforma oficial vinculada al mandatario y mostraba la cara de Barack y Michelle Obama superpuesta sobre cuerpos de simios, una comparación ampliamente considerada ofensiva y racista por legisladores, organizaciones de derechos civiles y políticos de ambos partidos.
Consultado en la Casa Blanca sobre si había tomado medidas contra el asesor responsable del controversial material, Trump respondió: "No, no lo he hecho". El presidente defendió además el contenido general del video, afirmando que estaba orientado a discutir supuestos fraudes electorales y que la parte visual ofensiva era un segmento reducido de un mensaje más amplio, sin ofrecer disculpas por la imagen problemática.
La negativa del mandatario a sancionar al colaborador llegó en medio de una fuerte respuesta crítica desde distintos sectores del espectro político estadounidense, incluyendo figuras dentro de su propio partido, que calificaron la imagen de "inaceptable" e instaron a la Casa Blanca a tomar acciones.
La publicación provocó un amplio rechazo, reavivando el debate sobre el uso de material con contenido racista por parte de funcionarios o colaboradores vinculados al gobierno. Líderes demócratas y algunos republicanos expresaron preocupación por el mensaje y demandaron explicaciones públicas.
Organizaciones dedicadas a la igualdad racial destacaron el profundo impacto ofensivo de la representación visual, subrayando que tales comparaciones tienen una larga historia como deshumanización racial y no deberían tener espacio en comunicaciones asociadas a la administración presidencial.
Este incidente se suma a una serie de polémicas recientes en la Casa Blanca sobre mensajes y publicaciones en redes sociales bajo la órbita del Ejecutivo que han generado cuestionamientos sobre tono, contenido y responsabilidad institucional.
Analistas políticos señalan que la decisión de Trump de no aplicar sanciones disciplinarias podría profundizar tensiones internas y alimentar críticas continuas de opositores, mientras que sectores alineados con el presidente han minimizado el episodio, destacando la libertad de expresión de sus equipos.
(ANSA).



