Trump promete imponer aranceles a ocho países europeos por Groenlandia

Por Michael Martina y Jason Lange
WASHINGTON, 17 ene (Reuters) - El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, prometió el sábado aplicar una oleada de aranceles crecientes a los aliados europeos hasta que se permita a Washington comprar Groenlandia, intensificando una disputa sobre el futuro de la vasta isla ártica de Dinamarca. En una publicación en su plataforma Truth Social, Trump dijo que el 1 de febrero entrarán en vigor aranceles de importación adicionales del 10% sobre los bienes procedentes de Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, Países Bajos, Finlandia y Reino Unido, todos ellos ya sujetos a gravámenes impuestos por el mandatario estadounidense.
Esos aranceles aumentarían al 25% el 1 de junio y continuarían hasta que se llegue a un acuerdo para que Estados Unidos compre Groenlandia, escribió Trump.
Trump ha insistido repetidamente en que no se conformará con nada menos que la propiedad de Groenlandia, un territorio autónomo de Dinamarca. Los dirigentes tanto de Dinamarca como de Groenlandia han insistido en que la isla no está en venta y no quiere formar parte de Estados Unidos. El presidente ha dicho en repetidas ocasiones que no se conformará con nada menos que la propiedad de Groenlandia, un territorio autónomo de Dinamarca. Los dirigentes tanto de Dinamarca como de Groenlandia han insistido en que la isla no está en venta y no quiere formar parte de Estados Unidos.
Algunos senadores estadounidenses también se oponen. "Seguir por este camino es malo para Estados Unidos, malo para las empresas estadounidenses y malo para los aliados de Estados Unidos", afirmaron en un comunicado los senadores Jeanne Shaheen y Thom Tillis, copresidentes del Grupo de Observadores de la OTAN en el Senado.
Una encuesta de Reuters/Ipsos realizada esta semana entre residentes en Estados Unidos reveló que menos de uno de cada cinco encuestados apoya la idea de adquirir Groenlandia.
SEGURIDAD Y MINERALES
Trump ha dicho varias veces que Groenlandia es vital para la seguridad de Estados Unidos por su ubicación estratégica y sus grandes depósitos minerales, y no ha descartado usar la fuerza para tomarla. Las naciones europeas enviaron esta semana personal militar a la isla a petición de Dinamarca.
"Estos Países, que están jugando a este juego muy peligroso, han puesto en juego un nivel de riesgo que no es defendible ni sostenible", escribió.
En Dinamarca y Groenlandia se celebraron manifestaciones el sábado contra las exigencias de Trump y pidieron que se les deje determinar su propio futuro.
Los países nombrados por Trump el sábado han mostrado su respaldo a Dinamarca, advirtiendo que la toma militar estadounidense de un territorio de la OTAN podría colapsar la alianza militar que lidera Washington.
"El anuncio del presidente es una sorpresa", dijo el ministro de Relaciones Exteriores danés, Lars Lokke Rasmussen, en un comunicado.
El primer ministro británico, Keir Starmer, fue inusualmente tajante al condenar la amenaza de Trump, diciendo en la red social X que su país planteará la cuestión directamente a Washington.
"Aplicar aranceles a los aliados por buscar la seguridad colectiva de los aliados de la OTAN es completamente erróneo", declaró.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, dijeron en mensajes separados pero idénticos en X que la UE es "plenamente solidaria" con Dinamarca y Groenlandia.
"Los aranceles socavarían las relaciones transatlánticas y supondrían el riesgo de una peligrosa espiral descendente. Europa permanecerá unida, coordinada y comprometida con la defensa de su soberanía", afirmaron.
Funcionarios de Noruega, Suecia, Francia y Alemania reiteraron el sábado su apoyo a Dinamarca y afirmaron que los aranceles no deberían formar parte de las discusiones sobre Groenlandia.
Chipre, que ostenta actualmente la presidencia de la UE, anunció la convocatoria de una reunión de emergencia de embajadores de los 27 países del bloque para el domingo.
¿ACUERDOS COMERCIALES EN PELIGRO?
La amenaza del sábado podría echar por tierra los acuerdos provisionales que Trump alcanzó el año pasado con la UE y Reino Unido. Los acuerdos incluían gravámenes básicos del 15% sobre las importaciones procedentes de Europa y del 10% sobre la mayoría de los productos británicos.
"El mayor peligro es su decisión de tratar a algunos países de la UE de forma diferente a otros", dijo William Reinsch, del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales. "No me sorprende (...) Es muy posible que convenza al Parlamento Europeo de que no tiene sentido aprobar el acuerdo comercial con EEUU, puesto que ya se lo está saltando".
Trump planteó la idea general de los aranceles sobre Groenlandia el viernes, sin citar una base legal para hacerlo. Los gravámenes se han convertido en su arma preferida para tratar de obligar a adversarios y aliados por igual a satisfacer sus demandas.
Esta semana dijo que pondría aranceles del 25% a cualquier país que comercie con Irán mientras ese país reprimía las protestas antigubernamentales, aunque no ha habido documentación oficial de la Casa Blanca sobre la política en su sitio web, ni información sobre la autoridad legal que utilizaría Trump.
La Corte Suprema ha escuchado los argumentos sobre la legalidad de los aranceles generalizados de Trump, y cualquier decisión del máximo órgano judicial estadounidense tendría importantes implicaciones para la economía mundial y los poderes presidenciales de Washington.
Trump asegura que la creciente presencia de China y Rusia hace que Groenlandia sea vital para los intereses de seguridad estadounidenses. Funcionarios daneses y de otros países europeos han señalado que Groenlandia ya está cubierta por el pacto de seguridad colectiva de la OTAN.
En Groenlandia ya hay una base militar estadounidense, la base espacial de Pituffik, con unos 200 efectivos, y un acuerdo de 1951 permite a Washington desplegar tantas fuerzas como quiera en el territorio danés.
Esto llevó a muchos funcionarios europeos a concluir que Trump está más motivado por el deseo de ampliar el territorio estadounidense que por preocupaciones de seguridad.
(Reporte de Jason Lange, Michael Martina, Stine Jacobsen, Nora Buli, Philip Blekinsop y Anna Ringstrom; editado en español por Carlos Serrano)



