Turismo: Carnaval no solo en Venecia, la belleza de los pueblos
En lugares con rica historia, la celebración reverdece costumbres centenarias

Especialmente, hay siete pequeños pueblos, miembros de la asociación "Pueblos Más Bellos de Italia", que merecen una visita durante estas fiestas.
- Bagolino, recientemente incorporado a la red, es una pequeña joya en la provincia de Brescia, protagonista de un carnaval musical donde las danzas folclóricas, interpretadas por los "Balari" (bailarines), acompañadas por los "Sonadur" (músicos) y animadas por los "Mascar" (enmascarados), preservan el patrimonio rural arraigado en la historia del pueblo.
Los primeros registros de la fiesta se remontan al siglo XVI, cuando documentos municipales dan fe de intercambios y celebraciones entre comunidades vecinas. Del 15 al 17 de febrero, podrá presenciar los desfiles que llenan las calles de Bagolino, marcados por el inconfundible ritmo de los zuecos, elemento distintivo de los dos trajes tradicionales: el 'Ceviol' para los hombres y el 'Guenel' para las mujeres.
- Las raíces del Carnaval de Offida, en la provincia de Ascoli Piceno, se remontan a las antiguas fiestas dionisíacas y saturnales dedicadas a la renovación de la naturaleza. Cada año, desde mediados de enero hasta el Martes de Carnaval, todo el pueblo de Las Marcas se llena de vida con eventos que combinan historia, tradición y celebración popular.
El símbolo de la fiesta es el 'guazzaró', una túnica blanca con un pañuelo rojo al cuello, que visten los participantes.
Entre fanfarrias y pequeñas farsas con un toque propiciatorio, los grupos de máscaras de las Congregaciones celebran la alegría colectiva, convirtiendo el Carnaval de Offida en una cita imprescindible.
- El Carnaval de Bosa, en la provincia de Oristano (Cerdeña), comienza antes del Jueves Lardero con "Gioggia Laldagiolu": las figuras enmascaradas visten sus chaquetas al revés, se tiñen la cara con corcho quemado y deambulan de casa en casa cantando rimas. A cambio, reciben comida y vino, que terminan en sus alforjas o ensartados en palos especialmente preparados.
El corazón del carnaval, sin embargo, llega el Martes Lardero, con S'Attttidu, donde los dolientes, vestidos de luto y con la cara ennegrecida, lloran la muerte de Giolzi, el rey del Carnaval. Al caer la noche, el negro da paso al blanco.
- El Carnaval de Ronciglione, en el corazón de la Tuscia Viterbo (Toscana), es uno de los eventos más animados y característicos del Lacio. Hasta el 17 de febrero, el pueblo se transforma en un escenario donde la historia, la tradición y la alegría se funden en una celebración que involucra a toda la comunidad.
En el centro de las celebraciones se encuentran los desfiles de carrozas alegóricas, que narran historias de sátira política, mitología y folclore, y el tradicional lanzamiento de dulces. "Nariz Roja" es la máscara simbólica del Carnaval, que encarna las tradiciones populares y los ritos antiguos. El festival concluye con el "Funeral del Rey Carnaval", una ceremonia simbólica en la que se quema una efigie.
- En Novara de Sicilia, el Carnaval siempre ha estado vinculado al "Gioco del Maiorchino", que consiste en lanzar una rueda de queso por un camino predeterminado, con el que comparte orígenes y tradiciones. El corazón del Carnaval son las noches de baile que se celebran en el teatro municipal, de jueves a martes de carnaval, excepto el viernes. Los puestos se transforman en un gran salón de baile, pero a medianoche el baile se detiene para el tradicional "schiticchiu", una degustación de dulces y salados locales.
- El 14 de febrero a las 17:00 h, en Marroneto, una aldea de Santa Fiora, en la zona de Grosseto (Toscana), se celebra el tradicional Carnavale Morto (Carnaval de los Muertos), uno de los eventos populares más atractivos del Monte Amiata.
Se trata de un ritual colectivo que marca la llegada de la Cuaresma: una antigua tradición, recuperada por los residentes en la década de 1980, que aún hoy involucra a toda la comunidad. No hay carrozas ni máscaras alegóricas, sino la recreación de la enfermedad y la muerte del Carnaval, en una representación irónica y a la vez simbólica.
- El 21 de febrero, Moneglia (Génova) se prepara para un día de diversión y tradición. Primero, se celebra el Cimento della Zucca (Concurso de Zucca) en la playa central, con un chapuzón en las aguas aún frías y momentos de convivencia con polenta humeante y buen vino, cortesía del Grupo Alpino y los Marineros de Moneglia.
Por la tarde, tiene lugar un gran desfile de máscaras y carrozas alegóricas. (ANSA).



