Ucrania: Alekseyev, un especialista en operaciones en el exterior
Subjefe de la inteligencia militar sofocó la revuelta de los Wagner

Un hombre de poder indiscutible, aunque siempre lejos de los reflectores, como corresponde a un espía de altísimo nivel. Sin embargo, su huella aparece allí donde Moscú necesitó, en las últimas décadas, una mano audaz y sin escrúpulos.
Es un activo de primer orden: su superior directo, el almirante Igor Kostyukov, encabeza la delegación rusa en las negociaciones de Abu Dabi para buscar una salida al conflicto con Kiev.
Nacido en 1961 en lo que hoy es Ucrania, Vladimir Stepánovich Alekseyev es un militar de carrera. Exintegrante de las Spetsnaz, las fuerzas especiales rusas, desarrolló una larga trayectoria en los servicios de inteligencia.
En 2015 estuvo desplegado en Siria, durante la intervención militar del Kremlin en apoyo al régimen de Bashar al-Assad contra los grupos yihadistas. Allí, sus capacidades para la supervisión de oficiales militares le valieron el título de Héroe de la Federación Rusa. Un año más tarde, en 2016, fue designado vicejefe del GRU.
Desde entonces, su accionar adquirió una dimensión cada vez más global. Estados Unidos lo sancionó por su presunto papel en los ciberataques atribuidos a Rusia para influir en elecciones estadounidenses.
En 2019, también la Unión Europea le impuso sanciones, acusándolo de haber orquestado el ataque con un agente neurotóxico contra el desertor ruso Serguéi Skripal en el Reino Unido, en 2018.
Alekseyev es señalado como la "mente" de la inteligencia rusa en Ucrania y como responsable, entre otras funciones, de la supervisión de las compañías militares privadas.
Es en ese ámbito donde su figura se cruza con la de otro protagonista clave de las zonas grises del entramado militar y de espionaje ruso: Yevgueni Prigozhin, jefe del grupo paramilitar Wagner, que en 2023 marchó sobre Moscú en un fallido intento de amotinamiento.
Fue Alekseyev quien entonces actuó como mediador entre los rebeldes y el Kremlin. Prigozhin murió pocos meses después en un accidente aéreo, detrás del cual algunos observaron la sombra de los propios servicios de inteligencia militar. (ANSA).



