Ucrania: Europa a Kiev: "Putin está perdiendo, la presión aumentará"
Líderes de la UE visitan a Zelensky cuatro años después del inicio de la guerra
Ursula von der Leyen y Antonio Costa regresaron a Kiev en una misión relámpago que implicó más de 20 horas de tren entre la ida y la vuelta desde Polonia.
Junto a Zelensky, el presidente del Consejo Europeo y la titular de la Comisión se dirigieron a la Plaza Maidan, símbolo de la resistencia ucraniana.
Allí rindieron homenaje al "coraje" del pueblo ucraniano y dejaron claro un concepto: "Vladimir Putin no ha alcanzado sus objetivos y la guerra de desgaste lo está debilitando".
En una Kiev que, por primera vez en días, está por encima de cero grados y con los ataques rusos que han cesado durante toda una jornada, von der Leyen y Zelensky discutieron la crisis energética que afecta a la ciudad, ofreciendo de inmediato 100 millones de euros en ayuda y prometiendo un plan para estabilizar la red eléctrica de las 21 regiones ucranianas.
Más allá de esto, los líderes comunitarios no pudieron ofrecer más. De hecho, Viktor Orban puso en jaque tanto el vigésimo paquete de sanciones como, sobre todo, el préstamo de 90.000 millones acordado en la cumbre de los 27 de diciembre.
"No cumplir con los acuerdos es inaceptable", declararon Costa y von der Leyen, quienes consideran que Hungría cometió un error gravísimo al violar el principio de leal cooperación.
"El préstamo se realizará, tenemos diversas opciones", aseguró von der Leyen.
"Orban debe hablar con los rusos, son ellos quienes han destruido el oleoducto Druzhba", se defendió Zelensky al referirse al casus belli -el cese de los flujos de petróleo desde Ucrania- que llevó a Hungría a imponer un veto sorprendente.
Desde las principales cancillerías europeas llegó un mensaje prácticamente unánime con motivo del cuarto aniversario de la guerra: Putin está fallando en sus objetivos militares.
Londres impuso nuevas sanciones contra el Kremlin, afectando principalmente las exportaciones de petróleo ruso y al gigante de los oleoductos Transneft.
"En Europa no hay lugar para la flota sombra ni para el gas y el petróleo de Moscú", subrayó Zelensky en la conferencia de prensa conjunta con von der Leyen y Costa.
Poco antes, los tres -junto a otros líderes presentes, como el finlandés Alesander Stubb, la danesa Mette Frederiksen y el croata Andrej Plenkovic- participaron en la reunión de los Voluntariosos convocada por el francés Emmanuel Macron y el británico Keir Starmer.
Uno de los mensajes destacados en la reunión fue que Europa deberá participar en las discusiones sobre la arquitectura de la seguridad post-guerra. Y las garantías para Kiev serán "sólidas".
"Algunas cuestiones solo pueden ser negociadas por la UE: el proceso de adhesión de Ucrania, el congelamiento de bienes, las sanciones contra Rusia", enfatizó Costa al hablar con un grupo de medios internacionales, entre los que se encontraba ANSA, durante el viaje en tren a Kiev.
En la reunión de los Voluntariosos, la premier italiana, Giorgia Meloni, quiso enfatizar la necesidad de un enviado de la UE para las negociaciones, una propuesta que Italia ya había planteado en semanas anteriores.
"Europa debe estar presente y hablar con una sola voz", explicó la primera ministra italiana. Esta idea, según fuentes cercanas, no recibió oposición abierta durante la reunión y parece ir ganando terreno, aunque su implementación no es previsible a corto plazo.
Sin duda, en esta fase la UE no se sentará a la mesa de negociaciones. Respecto al Donbás y a la central de Zaporiyia -es el refrán de Bruselas- la decisión corresponde únicamente a Zelensky.
El G7, en una declaración conjunta, reiteró su apoyo a la iniciativa de paz de Estados Unidos.
Por el momento, Donald Trump es quien lleva la delantera, aunque el presidente estadounidense -comprometido esa noche con el Estado de la Unión- vivió el cuarto aniversario de la invasión rusa con notable distancia.
Sin embargo, Kiev y Bruselas siguen distantes en un punto fundamental: la entrada en la UE. Para Kiev, esto debería ocurrir en 2027 y debe ser parte de las condiciones de paz.
"No podemos fijar una fecha", se desmarcó von der Leyen, consciente de que, con respecto a la adhesión de Kiev, la unanimidad entre los 27 todavía está muy lejos. (ANSA).



