Ucrania: Feroz ataque de Moscú a Kiev, duras críticas de Zelensky
Macron: "Estamos trabajando en el contacto con Putin"
De hecho, las sirenas antiaéreas sonaron en Kiev incluso durante la visita del secretario general de la OTAN, Mark Rutte.
Esa última demostración de fuerza de Moscú endureció la postura del mandatario ucraniano, Volodymyr Zelensky, quien, en vísperas de la segunda ronda de negociaciones en Abu Dabi, advirtió: "Ahora el trabajo de nuestro equipo se adaptará en consecuencia".
Los europeos también intentan retomar la negociación: por su lado, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, anunció que está trabajando para restablecer el diálogo con Putin, con "discusiones a nivel técnico".
Entretanto, el panorama de las garantías de seguridad para Kiev una vez alcanzado el alto el fuego se vuelve cada vez más claro.
El plan, reconstruido por el Financial Times, prevé un despliegue gradual de tropas europeas con apoyo logístico estadounidense.
Los ataques rusos de la madrugada del martes impactaron ocho regiones de Ucrania: 450 drones y más de 70 misiles (solo 38 interceptados), que causaron al menos 12 heridos y afectaron edificios de apartamentos e infraestructura energética.
Además, más de 1.000 edificios en Kiev se quedaron sin calefacción, mientras que los residentes se refugiaron en estaciones de metro.
La capital también quedó marcada: una bomba impactó en el Monumento a la Madre Patria, un emblemático monumento de la era soviética dedicado a la Segunda Guerra Mundial.
Una central eléctrica en Járkov sufrió daños irreparables, según informó la empresa privada DTEK.
"Aprovechar los días más fríos del invierno para aterrorizar a la gente es más importante para Rusia que recurrir a la diplomacia", denunció Zelensky, abandonando el cauto optimismo de los últimos días respecto a las negociaciones, que se reanudarán este miércoles y jueves en Abu Dabi.
En cuanto al fondo de las negociaciones, no se produjeron avances hasta la fecha, ya que Moscú no renunció a su pretensión de anexionarse todo el Donbás, pero al menos el hilo conductor no se ha roto.
El propio Zelensky, antes de la reunión en los Emiratos, donde también se espera la presencia del enviado especial estadounidense Steve Witkoff, dejó claro que "escucharemos a la parte rusa y apoyaremos las medidas de desescalada".
Entretanto, Trump, antes de los nuevos ataques rusos, se había mostrado optimista, esperando anunciar pronto "buenas noticias".
El Palacio del Elíseo también está tomando medidas: Macron, quien en diciembre afirmó querer reabrir un canal con el Kremlin, confirmó que está trabajando en ello. Aunque, señaló, Moscú no mostró una "voluntad real" de paz hasta el momento.
En caso de un acuerdo de alto el fuego, se requerirá un mecanismo de monitoreo.
La novedad, reiterada por el Financial Times, es que el plan acordado por Kiev, Washington y los europeos se ha delineado en detalle.
Este implicaría el despliegue inicial de una fuerza disuasoria liderada por Europa, con el apoyo de la logística y la inteligencia estadounidenses.
En caso de una escalada, se activaría una segunda fase, con la participación de la Coalición de los Voluntarios (que también incluye a Turquía) y, en última instancia, una respuesta militar coordinada con la participación directa de Estados Unidos.
"Tropas sobre el terreno, aviones en el cielo, barcos en el Mar Negro, apoyo estadounidense, garantías de seguridad sólidas", confirmó Rutte desde Kiev, asegurando que "la OTAN también apoyará a Ucrania en el futuro".
La UE brindará un apoyo similar.
Por su parte, la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, aceptó la invitación de Zelensky para visitar Kiev, con motivo del cuarto aniversario del inicio de la invasión rusa, el próximo 24 de febrero.
El presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, también estará presente.
Se espera la visita de Donald Tusk a la capital esta semana. El primer ministro polaco abordará la organización de una conferencia internacional sobre la reconstrucción de Ucrania, prevista para junio en Gdansk. (ANSA).



