Ucrania: la UE eliminará gradualmente importaciones de gas ruso
Desde el 18 de marzo, la hoja de ruta de RepowerEU entra en vigor, con recortes completos para 2027
La prohibición gradual se aplicará a partir del 18 de marzo, hasta la eliminación total de las importaciones de gas ruso para el otoño de 2027.
En concreto, la prohibición entrará en vigor el 25 de abril para los contratos a corto plazo de gas natural licuado (GNL); el 17 de junio para los contratos a corto plazo de gas transportado por gasoducto; el 1 de enero de 2027 para los contratos a largo plazo de importación de GNL; y, finalmente, el 30 de septiembre de 2027 para las importaciones de gas por gasoducto para contratos a largo plazo.
El reglamento establece que los países de la UE podrán solicitar una prórroga hasta el 31 de octubre de 2027 en caso de reservas de gas excepcionalmente bajas. Además, antes del 1 de marzo de 2026, los Veintisiete deberán presentar a Bruselas sus planes nacionales de diversificación, en los que se detallarán las medidas que pretenden aplicar a la prohibición de la UE.
El plan de Bruselas marca puntos de inflexión inmediatos para cerrar el grifo a la energía del Kremlin. El primer gran hito tendrá lugar el 25 de abril, fecha en la que quedará prohibida la suscripción de nuevos contratos a corto plazo de gas natural licuado (GNL) de origen ruso.
A esta restricción le seguirán otras etapas fundamentales: 17 de junio de 2026, veto a los nuevos contratos a corto plazo de gas por gasoducto; 1 de enero de 2027, prohibición de los contratos a largo plazo para importaciones de GNL por barco y finales de 2027, veto total a las importaciones por gasoducto bajo contratos a largo plazo.
No obstante, la normativa contempla una cláusula de flexibilidad: los Estados miembros podrán prorrogar esta última fecha hasta el 31 de octubre de 2027 si sus niveles de almacenamiento de gas no alcanzan los umbrales de seguridad exigidos. El cumplimiento de este reglamento será estricto. La Comisión Europea ha previsto un régimen sancionador de gran calado para quienes vulneren la prohibición. Las multas para personas físicas podrán alcanzar los 2,5 millones de euros, mientras que para las empresas las cifras ascienden a 40 millones de euros como mínimo.
En casos de grandes corporaciones, la sanción podrá representar el 3,5% del volumen de negocios anual mundial o el 300% del valor estimado de la transacción realizada de forma ilícita. Cabe destacar que países como Eslovaquia y Hungría ya han manifestado su oposición, calificando la norma de ilegal y amenazando con llevarla ante la Justicia europea.
La salida de Rusia del tablero energético europeo ha transformado el mapa de proveedores. Antes de la invasión de Ucrania, el gas ruso representaba el 45% de las importaciones comunitarias; hoy, esa cifra ha caído hasta el 13%. Este vacío ha sido ocupado principalmente por Estados Unidos, que se ha consolidado como el segundo suministrador de la UE, solo por detrás de Noruega.
Esta situación encendió alarmas sobre una posible "nueva dependencia". La vicepresidenta de la Comisión para una Transición Limpia, Teresa Ribera, ha expresado recientemente su inquietud al respecto. Sin embargo, la portavoz de Energía, Anna-Kaisa Itkonen, subrayó que el GNL estadounidense opera en un "mercado líquido y global", a diferencia de los gasoductos rusos controlados por la estatal Gazprom, utilizados históricamente por Moscú como "arma de guerra".
El endurecimiento de las sanciones y la transición hacia nuevos proveedores coinciden con una notable volatilidad en los mercados. El precio del gas en el mercado de futuros TTF de Ámsterdam se sitúa actualmente en 39,2 euros/MWh, lo que supone un encarecimiento del 44% respecto a los niveles de finales de diciembre (27,2 euros/MWh). (ANSA).



