Ucrania: Moscú, "en París un eje de guerra"
Despliegue de fuerzas militares de paz en Ucrania es una agresión, dice Moscú
La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, Maria Zakharova, advirtió que estas fuerzas serán clasificadas como "objetivos militares legítimos", lo que podría intensificar el conflicto.
Este mantra se repite con mayor fuerza a medida que parecen finalmente otorgarse garantías de seguridad para Kiev, tras las recientes conversaciones entre Estados Unidos, Ucrania y los Voluntariosos.
Tanto es así que Volodymyr Zelensky anunció que ahora "el documento bilateral" sobre el asunto "está prácticamente listo para su finalización al más alto nivel con el presidente estadounidense, Donald Trump".
La unidad expresada por Occidente siempre va de la mano con la indignación de Moscú, que acusa a Kiev y a sus aliados de formar un "eje de guerra", calificando los planes de quienes están dispuestos a intervenir como "cada vez más peligrosos y destructivos para el futuro del continente europeo".
Esta es una clara señal de que lo acordado en París no se considera un paso hacia el fin de la guerra, como sostuvieron claramente los socios occidentales al final de la cumbre francesa.
El resultado destacado por europeos y ucranianos es, sobre todo, un compromiso concreto de Estados Unidos con la defensa de Ucrania y el apoyo a quienes están dispuestos a intervenir.
Aunque el "respaldo" estadounidense "en caso de un nuevo ataque ruso" contra Ucrania desapareció en la declaración final -como estaba escrito con rotundidad en uno de los borradores preliminares-, "el compromiso estadounidense con la llamada "salvaguarda" sigue vigente, y esto supone un cambio realmente significativo respecto al pasado.
El texto acordado en París ya ofrece mucha sustancia. No le daría demasiada importancia a la evolución del borrador", declaró a ANSA una fuente europea involucrada en el asunto.
El compromiso de Estados Unidos con la defensa de Ucrania y el apoyo a la intervención internacional se ha mantenido, aunque referencias a un "respaldo" en caso de un nuevo ataque ruso fueron omitidas en la declaración final, lo que implica un cambio significativo en la postura estadounidense.
Las garantías incluirán un mecanismo de vigilancia liderado por Estados Unidos y una fuerza multinacional europea, cuya implementación dependerá de un alto el fuego, aunque el canciller alemán, Friedrich Merz, advirtió que actualmente "no hay tregua en la agenda", dado que Rusia parece centrarse más en la agresión que en la diplomacia.
Recientes ataques rusos han dejado a más de un millón de hogares en la región de Dnipropetrovsk sin agua ni electricidad, lo que Zelensky calificó como "un intento de quebrar a Ucrania".
"Nuestro enfoque ha sido completamente constructivo. El equipo estadounidense necesita una respuesta de Rusia: a qué cosa están listos y si realmente están dispuestos a poner fin a la guerra", manifestó el mandatario ucraniano.
Washington podría haber recibido ya una respuesta: según fuentes refirieron a los medios de comunicación.
El 7 de enero el negociador jefe ruso Kirill Dmitriev también llegó a la capital francesa. Visto en la Rue du Faubourg-Saint-Honoré, la calle que alberga el Palacio del Elíseo y la residencia del embajador de Estados Unidos, el enviado de Putin habría sido recibido en la representación diplomática de Washington para reunirse con Steve Witkoff y Jared Kushner y revisar el plan de paz para poner fin a la guerra. (ANSA).



