Ucrania: sanciones y garantías de seguridad, "la UE quiere permanecer en la mesa"
Luz verde al íter para el Tribunal sobre Ucrania
La UE solo puede celebrar cualquier progreso hacia la solución del conflicto. Con una salvedad: este conflicto afecta a todo el continente. En resumen, en algún momento, Europa tendrá que intervenir. Y tendrá que resolver un asunto crucial: sentarse a la mesa con Moscú. La UE está dividida al respecto, aunque Francia e Italia anticiparon en las últimas semanas cómo, tarde o temprano, deberá abordarse el asunto.
Las durísimas palabras de Volodimir Zelensky hacia la UE desde Davos no han cambiado su estrategia a corto plazo. El apoyo a Kiev y el aumento de la presión sobre Moscú son las dos direcciones que seguirá la Unión en las próximas semanas.
El jueves, en el Consejo de Asuntos Exteriores, comenzará el debate sobre el vigésimo paquete de sanciones contra Rusia. El objetivo es volver a golpear las arcas del Kremlin ampliando la lista de buques de la "flota en la sombra" que serán objeto de sanciones. El plan, como ya sucedió en el pasado, prevé que la luz verde para el nuevo paquete llegue el 24 de febrero, cuando los ministros de Asuntos Exteriores de los 27 Estados miembros se reúnan de nuevo en Bruselas. El escollo habitual persiste: los vetos de Hungría, Eslovaquia y quizás incluso de la República Checa. En este punto, sin embargo, el apoyo podría provenir del propio Donald Trump, quien lleva tiempo pidiendo mayor contundencia en las sanciones contra Moscú.
Empero, en el edificio Berlaymont ya se debate la posible situación posbélica. Europa se prepara para garantizar la seguridad de Kiev con una mínima asistencia estadounidense.
París, Londres y Berlín deberían liderar la estrategia militar para proteger a Ucrania de posibles nuevos ataques.
Al mismo tiempo, como se describe en un documento circulado entre las 27 capitales en los últimos días, la UE prepara su estrategia para la reconstrucción de Ucrania, que prevé la movilización de 800.000 millones de dólares de capital privado y público. Finalmente, está la cuestión de la responsabilidad legal por las acciones de Rusia. El Consejo de Europa y la UE iniciaron oficialmente el proceso para establecer un Tribunal Especial para los Crímenes de Agresión contra Ucrania.
"Este acuerdo representa un paso importante para garantizar la justicia y la rendición de cuentas del pueblo ucraniano, sin lo cual no puede haber una paz duradera", explicó el secretario general del Consejo de Europa, Alain Berset. La UE también anunció la asignación de diez millones de euros al Tribunal. Su papel será crucial en varios aspectos, en particular en la congelación de activos rusos. Ursula von der Leyen ya había avisado que dichos activos permanecerán congelados hasta que el agresor pague. (ANSA).



