Ucrania se convierte en el primer reto político de Coventry
¿Esperaba realmente poder alejar la política del deporte? La descalificación este jueves de Vladislav Heraskevich, abanderado de Ucrania en los Juegos de Invierno de Milán-Cortina, pone a la nueva presidenta del Comité Olímpico Internacional (COI)

¿Esperaba realmente poder alejar la política del deporte? La descalificación este jueves de Vladislav Heraskevich, abanderado de Ucrania en los Juegos de Invierno de Milán-Cortina, pone a la nueva presidenta del Comité Olímpico Internacional (COI), Kirsty Coventry, ante su primer gran reto
"No le he hablado como presidenta. Le he hablado como deportista. Quería verle antes de que compitiera hoy", contó la dirigente zimbabuense, vestida con anorak y la voz quebrada por las lágrimas de emoción, después de una reunión en Cortina d'Ampezzo que no desembocó en un acuerdo con el piloto de skeleton.
En su primera intervención directa en el caso, la siete veces medallista olímpica de natación trató sin éxito de convencer a Heraskevich de que renunciara a competir con un casco en el que lleva imágenes de deportistas ucranianos muertos en el conflicto en curso con Rusia.
Para el COI, esas imágenes serigrafiadas contravienen el artículo 50 de su Carta Olímpica, que proscribe toda forma de "propaganda política" en los lugares de competición, en la Villa Olímpica y en las ceremonias de entrega de medallas.
Esa regla se vio refrendada en 2021 tras una amplia consulta entre los deportistas, realizada por la Comisión de Atletas del COI, entonces dirigida por la propia Coventry.
- "Entorno seguro" -
Consciente del escándalo que provocaría una descalificación, la instancia multiplicó los intentos de encontrar una salida y había propuesto al deportista hacer una excepción y dejarle lucir un brazalete negro a modo de mensaje, recordándole que podía lucir su casco y conservar una libertad de expresión total a su paso por la zona mixta, en las conferencias de prensa y en las redes sociales.
"Nadie, y especialmente yo, se opone a ese mensaje. El mensaje es potente, es un mensaje de recuerdo, de memoria", declaró Kirsty Coventry. Pero ante todo, "debemos mantener un entorno seguro para todos en los lugares de competición y eso significa que no se autoriza ningún mensaje", señaló.
Los argumentos de Coventry no convencieron a Heraskevich, que este jueves insistió en su postura: "No he infringido ninguna regla".
Kiev reaccionó también con enfado e indignación ante lo ocurrido.
El presidente Volodomir Zelenski acusó al COI de "seguir el juego" de Rusia y el ministro de Relaciones Exteriores de Ucrania, Andrii Sibiga, había dicho que el organismo olímpico manchaba "su propia reputación" y que "las generaciones futuras se referirán a esto como un momento de vergüenza".
"Corregiremos esto por la vía legal", apuntó el ministro de Deportes, Matvii Bidnyi.
- "Preservar la neutralidad" -
Kirsty Coventry veía volar en pedazos su objetivo, fijado a principios de mes en la apertura de la 145ª sesión del COI en Milán, de que los Juegos estuvieran centrados 100% en el deporte.
"Comprendemos la política y sabemos que no estamos en una burbuja. Pero nuestro terreno de juego es el deporte. Eso significa que hay que preservar la neutralidad del deporte, un espacio en el que cada deportista pueda competir sin que la política se entremezcle", declaró entonces.
Las palabras de Coventry parecían ya muy optimistas en la complicada situación geopolítica actual y recordando los múltiples desafíos que el conflicto ruso-ucraniano provocó a su predecesor en el cargo, Thomas Bach.
En ese asunto, el COI de Bach decretó de entrada un veto a los deportistas rusos de todas las competiciones internacionales después de que Rusia atacara Ucrania en febrero de 2022.
Después, a principios de 2023, su postura evolucionó a permitir la participación de deportistas rusos bajo una serie de condiciones y con bandera neutral, algo que ya molestó mucho a Kiev.
Ese modelo de bandera neutral para deportistas que cumplan las condiciones prefijadas es el que rigió en los Juegos de verano de París 2024 y el que ahora se da en Milán-Cortina 2026.
"No podemos permitir que los deportistas sufran presión de parte de sus dirigentes políticos", afirmaba el jueves el portavoz del COI, Mark Adams.
Queda ahora por ver si Coventry consigue un posicionamiento "de deportista a deportista" para apaciguar los ánimos después de esta tormenta.



