Ucrania: Se negocia en Abu Dhabi, pero las bombas no cesan
Kiev: "Un primer día productivo"; Moscú: "Seguiremos con la ofensiva hasta el final"
Sin embargo, según analistas y fuentes de los respectivos gobiernos, las probabilidades de que se tomen decisiones políticas realmente significativas de estas negociaciones, predominantemente técnicas, son escasas.
Y el viento que sopla desde Moscú ciertamente no augura nada bueno para las aspiraciones de Kiev.
"Hasta que el régimen de Kiev tome las decisiones adecuadas, la operación especial continuará", advirtió hoy el vocero del Kremlin, Dmitri Peskov, quien aprovechó la ocasión para recordar que la postura de Rusia para poner fin al conflicto es "extremadamente clara" y "bien comprendida" tanto por Kiev como por Washington.
El principal punto de fricción en las negociaciones para resolver el conflicto sigue siendo el destino del este de Ucrania: Moscú exige que Kiev retire sus tropas del Donbás y ceda toda la región, incluida la parte de Donetsk que todavía está bajo control ucraniano.
Rusia ocupa actualmente alrededor del 20% de Ucrania y su avance es inexorable: incluso el último día, las fuerzas moscovitas reivindicaron la captura de dos aldeas, una de ellas en Donetsk.
Sin embargo, según analistas, al ritmo actual, el ejército ruso necesitaría otros 18 meses para conquistar toda la región, donde las últimas ciudades bajo control ucraniano están fuertemente fortificadas.
Dada esa situación, ceder territorio mediante negociaciones supondría un enorme ahorro de tiempo, vidas y recursos para Moscú.
Sin embargo, según Kiev, también alentaría al Kremlin en su política de agresión militar hacia Europa.
Por lo tanto, Ucrania exige que el conflicto se congele en el frente actual y rechaza cualquier retirada unilateral de fuerzas.
Y subrayó que cualquier acuerdo de paz debe incluir la prohibición de lanzar nuevas invasiones por parte de Rusia.
Además de la cuestión territorial, persiste el tema de las garantías de seguridad para Kiev, a la que Moscú se opone firmemente, ya que sigue interpretando los planes de desplegar tropas de la Coalición de los Voluntariosos en Ucrania como preparativos para una "intervención militar abierta" de la OTAN contra Rusia.
Las tropas europeas son una opción "categóricamente inaceptable", reiteró la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, Maria Zakharova.
Sin embargo, siguen siendo esenciales para la arquitectura de seguridad diseñada por Kiev junto con sus aliados europeos, con la aprobación de Washington.
En ese marco, las conversaciones de Abu Dhabi buscan alcanzar un acuerdo técnico sobre estos temas de negociación.
Mientras tanto, el líder chino, Xi Jinping, mantuvo conversaciones con sus homólogos de Rusia, Vladimir Putin, y de Estados Unidos, Donald Trump.
Fue el propio magnate estadounidense quien informó que la guerra en Ucrania fue uno de los temas de la excelente llamada telefónica.
Por su parte, Putin enfatizó que la alianza en política exterior entre China y Rusia sigue siendo un factor estabilizador vital a nivel mundial Pekín ha intentado repetidamente presentarse como mediador en la guerra.
No obstante, ese papel nunca fue plenamente aceptado por Ucrania debido a su estrecha alianza con Moscú, que depende del apoyo chino para impulsar su campaña militar, la cual, a pesar de las negociaciones, sigue siendo letal en Ucrania.
Por otra parte, tras una breve tregua energética, las fuerzas rusas reanudaron sus ataques con fuerza, especialmente en Odesa, y causaron ahí daños en la infraestructura civil e industrial.
El gobernador de la región ucraniana de Donetsk informó de siete muertos y ocho heridos en un ataque de las tropas rusas en Druzhkivka, mientras que se registraron dos muertos en una incursión en Jersón.
Entretanto, con temperaturas bajo cero, persiste una grave emergencia energética en toda Ucrania, especialmente en Járkov, Sumy, Poltava y, sobre todo, Kiev, donde, según Zelensky, más de 1.100 edificios residenciales se encuentran sin calefacción.
Por otro lado, las autoridades prorrusas también reportaron de incursiones ucranianas en Lugansk y Jersón, que causaron la muerte de tres civiles. (ANSA).



