UE: Alarma por los satélites europeos, "Moscú los está interceptando"
"Podría comprometer datos sensibles y manipular trayectorias"

Según esas fuentes, las maniobras corren el riesgo de comprometer información sensible e incluso podrían permitir a Moscú manipular las trayectorias de los satélites o causar su destrucción.
Las actividades de los dos satélites rusos, identificados como Luch-1 y Luch-2, forman parte de una "guerra híbrida" más amplia contra Occidente, que también se extiende al espacio.
Los satélites europeos afectados se utilizan para telecomunicaciones civiles, pero también transportan datos gubernamentales y militares clasificados.
El ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, advirtió: "Las redes de satélites son el talón de Aquiles de las sociedades modernas; las actividades rusas representan una amenaza fundamental".
El mayor peligro, señaló el jefe del Comando Espacial Alemán, Michael Traut, es la interceptación del "enlace de comando", el canal utilizado por los controladores terrestres para enviar instrucciones, ya que el acceso a estos datos permitiría a un actor hostil enviar órdenes falsas, alterando órbitas o desactivando satélites.
Según datos de seguimiento, Luch-2 se acercó a unos 17 satélites geoestacionarios europeos desde su lanzamiento en 2023, apuntando a operadores de países de la OTAN (muchos satélites antiguos de la UE carecen de cifrado avanzado).
La Unión Europea, que se declara "consciente" de la amenaza, aseveró que está acelerando sus planes de defensa.
"Atacar activos espaciales o satélites europeos es algo que Rusia lleva años, si no décadas, así que no es nada nuevo", declaró el portavoz de la Comisión Europea, Thomas Regnier.
"Sabemos que Rusia está actuando así y estamos preparados para contrarrestar estas acciones. Además del sistema de navegación Galileo, ya instalado y capaz de detectar y disuadir este tipo de ataques, la hoja de ruta de defensa prevé la creación de un escudo espacial común", aseveró.
"El objetivo es proteger la infraestructura orbital, cada vez más vital para la seguridad colectiva y la resiliencia de las comunicaciones continentales, en un ámbito que se ha convertido en un campo de batalla estratégico", continuó.
Al mismo tiempo, Moscú lanzó, según informes, nuevos satélites de reconocimiento con capacidades similares, mientras que Luch-1 podría dejar de estar operativo tras una anomalía observada a finales de enero, que posiblemente provocó la fragmentación del vehículo. En resumen, el espionaje estelar continúa. (ANSA).



