UE: Defensa y soberanía, la receta antipopulista del PPE
En Zagreb, la cumbre de los líderes populares: con EEUU estamos ante un punto de inflexión

El sentido de urgencia fue inmediatamente evidente para todos y quedó plasmado por escrito en el documento redactado al final de las dos jornadas. "El mundo actual es más hostil, Europa tiene dificultades para demostrar su soberanía", señala el texto, que identifica cuatro grandes objetivos: la defensa común, la competitividad, el desafío demográfico y la lucha contra la inmigración irregular.
El "retiro" de los líderes del PPE es una práctica introducida por el presidente del partido y del grupo, Manfred Weber, con el objetivo de sacar la agenda programática fuera de los muros de las instituciones comunitarias.
La UE, según la reflexión surgida en los encuentros, tal como la hemos conocido corre el riesgo de desintegrarse y de sucumbir ante el próximo ciclo de ampliación.
"Se necesitan soluciones concretas y objetivos de visión", es el mantra en el que coincidieron todos los líderes del PPE.
El partido cuenta con 13 jefes de Estado y de Gobierno en el Consejo Europeo.
En Zagreb estuvieron, entre otros, Friedrich Merz, Donald Tusk, Kyriakos Mitsotakis, el presidente chipriota Nikos Christodoulides y el anfitrión Andrej Plenkovic.
Por Italia participó el viceprimer ministro y ministro de Exteriores Antonio Tajani; por España, el líder del PP Alberto Núñez Feijóo. Por las instituciones europeas, Ursula von der Leyen y Roberta Metsola. Peter Magyar, próximo desafiante de Viktor Orbán en Budapest, no se presentó, quizá para no alimentar especulaciones en su país, ya en campaña electoral.
El momento culminante fue la cena informal del viernes por la noche, cuando se debatió sin rodeos sobre la Europa del futuro. De allí surgió una idea: profundizar el artículo 42.7 de los Tratados que, al establecer la defensa mutua, constituye el equivalente europeo del artículo 5 de la OTAN.
Solo que en la Alianza hoy hay un aliado del que ya no se puede confiar: Donald Trump. "Las relaciones UE-EE.UU. han experimentado un giro considerable. Más que nunca, debemos comprometernos plenamente a construir una defensa europea más fuerte de aquí a 2030", señala el documento.
La base sobre la cual trabajar es, precisamente, el artículo 42.7. El ejemplo potencial a seguir, la Coalición de los Voluntarios creada para las garantías de seguridad a Ucrania.
Europa, fue la idea que circuló en la mesa del PPE, ya no puede permitirse estancamientos. Y si se descartó una modificación de los Tratados, hay que avanzar por vías alternativas: una cooperación reforzada que, tanto en defensa como en competitividad, no tema dejar a alguien atrás.
No se trata de una novedad absoluta. En el Consejo Europeo de diciembre, por ejemplo, el préstamo para Kiev fue aprobado sin el aval de Hungría, Eslovaquia y la República Checa.
Las palabras clave deben ser rapidez y concreción. "A los Socialistas les pido que den respuestas", fue la advertencia con la que Weber volvió a resumir la distancia entre este PPE y el grupo S&D.
"Desde Zagreb llegó un mensaje fuerte: Europa deberá ser protagonista", subrayó Tajani, en perfecta sintonía —desde la superación de la unanimidad hasta la urgencia de competitividad y simplificación— con el presidente del PPE.
Al documento final se añadió un anexo, centrado íntegramente en el desafío demográfico, un tema caro no solo al croata Plenkovic sino también a Forza Italia.
En el trasfondo, no solo las elecciones de abril en Hungría, sino también las de Francia, España, Polonia e Italia en 2027, un verdadero año bisagra para el futuro europeo.
"El ascenso del populismo de derecha y de izquierda —advierte el documento de Zagreb en su cierre— subraya la necesidad de seguir cumpliendo las promesas hechas a nuestros ciudadanos". (ANSA).



