UE: Macron ataca a Trump, "se aleja de los aliados, basta de neocolonialismo"
"Se desvincula de las reglas". Steinmeier también arremete: "rompe con nuestros valores"

El presidente francés atacó la política exterior estadounidense ante una audiencia especial, la de los embajadores de Francia reunidos -como es habitual- al comienzo de cada año nuevo. Y se distanció aún más de una América que "se está alejando gradualmente" de los aliados europeos y "se desvincula de las normas internacionales".
Según el líder del Elíseo, Estados Unidos es presa de "una agresividad neocolonial".
La semana pasada, Macron fue acusado de no haber condenado, en una primera reacción, la operación de Trump en Venezuela, especialmente en lo que respecta al cumplimiento de las normas internacionales. Y apenas dos días atrás, en el Elíseo, había celebrado "el día histórico" de la cooperación -por primera vez con la presencia de los emisarios especiales de Trump, Steve Witkoff y Jared Kushner- en una declaración conjunta con la Coalición de Voluntariosos sobre Ucrania y las garantías de seguridad frente a Moscú.
Hoy, ante los representantes de la diplomacia estadounidense en el mundo reunidos en el Elíseo, se hizo paladín de Europa lanzando un llamado a un "multilateralismo efectivo" ante un mundo que pierde el rumbo, "que se está desintegrando".
En su extenso discurso, Macron se refirió varias veces a la presidencia francesa del G7 que comienza, exhortando a las grandes potencias mundiales a unirse con los "grandes emergentes" del Brics (el grupo de países emergentes que integran Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) y a no oponerse a estos nuevos gigantes en crecimiento, para reformar la gobernanza mundial y la ONU.
"Rechazamos el nuevo colonialismo, pero también la reducción al vasallaje y el derrotismo", exclamó el presidente francés en el Salón de Fiestas del palacio presidencial.
"Lo que hemos logrado para Francia y en Europa va en la dirección correcta", reivindicó, "mayor autonomía estratégica, menos dependencia de Estados Unidos y China".
El presidente francés no perdió la oportunidad de abordar la actualidad más apremiante y dramática en estos días, entre la operación de Estados Unidos en Venezuela con la captura de Nicolás Maduro y las proclamadas intenciones de Trump sobre Groenlandia: "Nos encontramos en un mundo de grandes potencias -lamentó- que tiene la tentación concreta de repartirse el mundo".
Estados Unidos, a quien Francia tiene dificultades para reconocer, "se aleja gradualmente de algunos aliados y se desvincula de las normas internacionales que hasta hace poco sostenía", sumido en una "agresividad neocolonial".
A sus diplomáticos que a partir de mañana regresarán a sus puestos en todo el planeta para representar a Francia, les recomendó no limitarse a ser "los comentaristas" de lo que "hacen todos los demás", "los espectadores de lo que se está desmoronando" (una acusación a la política exterior francesa que en días pasados había expresado el ex primer ministro Édouard Philippe). "¡Al contrario!" -exclamó- "¡no estamos allí para comentar, sino para actuar!".
Desde Berlín, unas horas antes, había llegado el grito alarmado del presidente federal alemán, Frank-Walter Steinmeier, quien advirtió que "hay que impedir que el mundo se convierta en un refugio de bandidos, donde los más despiadados se lleven lo que quieran".
Denunciando la deriva en la que "regiones y países enteros son tratados como propiedades de unas pocas grandes potencias, donde se intenta marginar de la historia incluso a los Estados de tamaño medio, incluido el nuestro", el presidente alemán se refirió a la invasión rusa en Ucrania. "Pero -agregó- también hay una destrucción de los valores por parte de nuestro socio más importante, Estados Unidos". (ANSA).



