UE-Mercosur: Francia, Hungría e Irlanda confirman rechazo
Agricultores franceses protestan en París

El presidente de la Coordinación Rural, el segundo sindicato agrícola más grande de Francia, Bertrand Venteau, informó que "alrededor de un centenar" de tractores entraron en la capital antes del amanecer.
El Ministerio del Interior añadió que "la mayoría fueron bloqueados a las puertas de la capital", pero que una veintena pudieron circular por el centro de la ciudad a la mañana.
Movilizado desde hace semanas, el sector agrícola francés se enfrenta a varias crisis: la epidemia de dermatosis nodular contagiosa que diezma el ganado, la caída de los precios de los cereales, el aumento de los precios de los fertilizantes y la amenaza de una mayor competencia con el acuerdo UE-Mercosur.
Negociado durante más de 25 años, crearía una de las zonas de libre comercio más grandes del mundo, fortaleciendo el comercio entre los 27 países de la UE y el bloque sudamericano.
Otro grupo de agricultores intentó derribar las vallas que protegían la Asamblea Nacional, y lograron ser recibidos por la presidenta de la Cámara Baja, Yaël Braun-Pivet, que les brindó su apoyo.
"Debemos continuar la lucha. Nunca les daré la espalda. Los franceses tienen derecho a venir y expresar sus opiniones ante la Asamblea Nacional".
"Aunque la situación sea tensa, aunque no quieran hablar, sino expresar su enojo, estoy aquí para escucharlos", añadió la diputada, que había sido abucheada por los manifestantes.
Braun-Pivet recordó que los diputados han "expresado reiteradamente su rechazo al Mercosur" y los instó a "continuar la lucha" para bloquear el acuerdo con Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, grandes productores agrícolas.
También el gobierno de Emmanuel Macron votará en contra de la firma del acuerdo con el Mercosur, en la reunión de este viernes en Bruselas, aunque sea en minoría, dijo el ministro de Relaciones con el Parlamento, Laurent Panifous, a Sud Radio.
El ministro especificó que la postura final de París será anunciada por el primer ministro Sébastien Lecornu y el presidente Macron.
"El voto francés debe ser obviamente negativo; es la palabra del gobierno, y no ha cambiado en semanas", declaró Panifous.
"Probablemente habrá consecuencias si Francia, desde este punto de vista, queda aislada a nivel europeo", añadió.
"Para mí", continuó el ministro, "lo importante es que la voz del gobierno francés se escuche en Europa y que los agricultores y ganaderos franceses sepan que el gobierno los apoya".
La portavoz del gobierno, Maud Bregeon, se mostró menos segura y precisó que Macron y Lecornu tomarán "la decisión final" si hay una respuesta a las condiciones exigidas por Francia (cláusula de salvaguardia, cláusulas espejo y controles reforzados).
"Por el momento", afirmó la portavoz, "ese tratado aún no es aceptable".
El acuerdo necesita una mayoría de dos tercios para ser apoyado. Debía haber sido firmado en diciembre, pero fue pospuesto por la oposición de varios países liderados por Francia.
El miércoles, los ministros de agricultura de la UE mantuvieron conversaciones cruciales antes de la votación del viernes, y se espera que la mayoría de los Estados miembros den luz verde definitiva.
También Hungría e Irlanda confirmaron hoy que votarán en contra del acuerdo.
"Mañana, Hungría votará en contra del acuerdo de libre comercio entre la UE y el Mercosur", adelantó el canciller Peter Szijjarto, que se quejó de que "una vez más, Bruselas ignora los intereses de nuestros agricultores".
"La Comisión Europea impulsa la adopción e implementación de un acuerdo que abriría Europa a la importación ilimitada de productos agrícolas sudamericanos, en detrimento del sustento de los agricultores húngaros", consideró Szijjarto.
Y el gobierno irlandés recordó que "nuestra postura sobre el Mercosur siempre ha sido clara: no apoyamos el acuerdo tal como se presentó", declaró el viceprimer ministro Simon Harris.
"Votaremos en contra", añadió.
Para la eventual aprobación del acuerdo fue clave la postura del gobierno italiano de Giorgia Meloni, que logró un refuerzo en los fondos de la política agrícola común, entre otras concesiones, para sumar su voto, que aseguraría la mayoría.
Harris declaró que las concesiones realizadas por la Comisión Europea para abordar las preocupaciones no son suficientes para Dublín.
"Desafortunadamente, el resultado de estas negociaciones es que, aunque la UE ha acordado una serie de medidas adicionales, estas no son suficientes para satisfacer a nuestros ciudadanos", concluyó. (ANSA).



