Un pescado frito frente al Caribe, primer deseo de un excarcelado venezolano
Luis López quiere comer un pescado frito frente al mar Caribe Este periodista venezolano recién termina un cautiverio de 19 meses en una temida cárcel cerca...

Luis López quiere comer un pescado frito frente al mar Caribe. Este periodista venezolano recién termina un cautiverio de 19 meses en una temida cárcel cerca de Caracas y ya tiene planes.
Todo comenzó el miércoles en la mañana, cuando le informaron que saldría en libertad.
Fue apresado el 14 de junio de 2024 mientras cubría la detención de un dirigente político en la costera ciudad de La Guaira, vecina a Caracas. Lo acusaron de incitación al odio, asociación para delinquir y financiamiento al terrorismo.
Y terminó en la cárcel del Rodeo I, en las afueras de la capital, y considerada un centro de torturas por oenegés de derechos humanos.
"Estoy en modo avión todavía", dice López a la AFP mientras se toma un café con sus hermanas. "Sabíamos que vendría la liberación, pero a cuentagotas".
López salió en libertad este 14 de enero como parte de una nueva tanda de las excarcelaciones prometidas por el gobierno interino de Delcy Rodríguez, quien asumió tras la caída de Nicolás Maduro en un bombardeo de Estados Unidos.
Su liberación condicional exige que se presente mensualmente ante las autoridades.
La ONG Foro Penal reportó 72 excarcelaciones desde el anuncio, el 8 de enero. Esta organización y otras de derechos humanos estiman que Venezuela tiene entre 800 y 1000 presos políticos.
López asegura que se encuentra bien de salud y que cuenta las horas para visitar a su madre de más de 90 años.
Pero antes, dice, "lo primero que haré es ir a la playa con mis sobrinos a comerme un pescado frito, después voy a una misa, y luego a ver a mi mamá en Valencia", una ciudad a dos horas de Caracas en auto.
- "Fueron muy atentos" -
Unos 500 detenidos en el Rodeo I son presos políticos, según cálculos de oenegés, que denuncian las precarias condiciones del lugar.
Celdas diminutas, con una letrina y camas de cemento sin sábanas; salas de castigo en las que los reos quedan en la oscuridad o encapuchados, esposados y sometidos a música estruendosa.
López narra cómo ese sombrío ambiente se volvió optimista en cuestión de horas.
Su relato coincide con el muchos familiares de presos políticos, que cuentan que los detenidos estallaron de alegría al conocer la caída de Maduro y el anuncio de excarcelaciones.
Eran las 09H30 de la mañana del miércoles cuando "me llamó el director" del penal, recuerda López.
Al llegar al despacho se encontró con el periodista y reconocido activista opositor Roland Carreño, quien cumplía una segunda detención.
"Nos dijeron que íbamos a salir, nos arreglaron rápido. Nos cambiaron de ropa, nos afeitaron, nos llenaron la boleta (de excarcelación), fueron muy atentos", detalla López.
"Yo firmé, y nos montaron en una camioneta con el chofer, el director y un custodio. No nos esposaron, ni nada".
Durante ese proceso de salida, López asegura que vio a otras 19 personas a la espera de su excarcelación, "muchos extranjeros", comenta.
Los condujeron hasta un centro comercial en Guatire, ciudad dormitorio de Caracas donde queda el Rodeo I. Ahí los esperaban varios de sus familiares.
Las autoridades han evitado liberar a presos políticos en las cárceles donde están recluidos, según activistas para evitar el registro de la prensa.
Frente al Rodeo I familiares instalaron un campamento para pasar día y noche frente a la cárcel a la espera de las anunciadas liberaciones, que avanzan muy lentamente.



