Uso de criptomonedas estables podría debilitar posición de BCE y complicar a prestamistas: informe

FRÁNCFORT, 3 mar (Reuters) -
La expansión de las criptomonedas estables en la zona euro podría debilitar la eficacia de la política monetaria, desviar los depósitos de los bancos y reducir los préstamos a la economía real, según un estudio publicado el martes por el Banco Central Europeo.
Las "stablecoins", criptoactivos diseñados para mantener un valor estable, siguen siendo un nicho, pero su rápido crecimiento ha suscitado la preocupación de que la regulación no esté a la altura de un producto que podría transformar la banca comercial y central.
Para los prestamistas tradicionales, la cuestión clave es que el uso creciente de las monedas estables puede llevar a los clientes a retirar su dinero de los depósitos bancarios, lo que obligaría a los prestamistas a obtener financiación más cara en el mercado.
"En otras palabras, las criptomonedas estables pueden reducir la cantidad de crédito que los bancos proporcionan a la economía real", indicó el documento, redactado por economistas del BCE.
Sin embargo, los depósitos bancarios de la zona del euro siguen ascendiendo a unos 17 billones de euros (19,7 billones de dólares), mientras que el mercado mundial de monedas estables es de unos 300.000 millones de dólares, lo que sugiere que los bancos aún no se enfrentan a una pérdida considerable de depósitos.
Para el BCE, un problema clave es que la mayoría de las monedas estables se emiten en dólares, una moneda que no controla.
Si los activos denominados en dólares se generalizan en Europa, las medidas políticas fuera del bloque podrían afectar a la liquidez y a las condiciones de gasto, diluyendo la influencia del BCE.
"Las condiciones monetarias extranjeras podrían 'importarse' a la zona del euro a través de las monedas estables", indicó el documento, añadiendo que eso debilitaría el control del BCE sobre las condiciones financieras, entre otros asuntos, sobre todo en periodos de tensión financiera.
Un golpe a los bancos también debilitaría al BCE, ya que la economía de la zona euro depende de los prestamistas para transmitir los cambios en las tasas de interés a la economía real, según los economistas, que añaden que eso haría menos predecible el impacto de las medidas políticas.
(1 dólar = 0,8627 euros)
(Reporte de Balazs Koranyi; editado en español por Carlos Serrano)



