Vaticano: Expertos escépticos sobre el Papa en Consejo de Paz, "difícil que entre"
Las dudas del mundo católico sobre el pedido del presidente de Estados Unidos

El pasado miércoles fue el cardenal secretario de Estado, Pietro Parolin, quien dio a conocer que la invitación de Trump para unirse al nuevo organismo también había llegado a la Santa Sede.
"El Papa la recibió y estamos viendo qué hacer, estamos profundizando, es una cuestión que requiere algo de tiempo para ser considerada y para dar una respuesta", dijo el cardenal, agregando que el Vaticano no tendría las posibilidades financieras, "pero creo que la solicitud no será participar económicamente".
Sin embargo, a la espera de una respuesta oficial -hoy el Pontífice se reunió con los jefes de dicasterio de la Curia y se trató este tema también-, pocos creen que la adhesión pueda llevarse a cabo.
"Me parece difícil que el Vaticano se adhiera porque, como ha dicho alguien, esta junta es síntoma de una 'privatización de la política': Trump sustituye aquí la política y el derecho internacional por su vocación de negociante; tenemos a un 'desarrollador en jefe', un 'constructor jefe' en lugar del secretario general de la ONU", dijo a ANSA el historiador de la Iglesia Massimo Faggioli, docente en el Trinity College de Dublín y conocedor de la política y del catolicismo en Estados Unidos, habiendo enseñado durante años en la Universidad Villanova en Pensilvania, donde estudió León XIV.
Según Faggioli, autor de "De Dios a Trump", "la Santa Sede tiene una credibilidad internacional que desentonaría en ese contexto. Los miembros son, por ahora, una lista muy corta de Estados cuyas credenciales democráticas son muy variables e inciertas (o peor), y está dominada personalmente por Trump (y no está claro si y cómo lo hará aprobar el Congreso de Estados Unidos, que debe aprobar al menos en teoría este tipo de decisiones presidenciales)".
"Lo veo difícil -reiteró-, pero hay que decir que muchos católicos trumpistas son muy favorables a la idea".
El embajador Pasquale Ferrara, docente de relaciones internacionales en el Instituto Universitario Sophia de los Focolari, autor hoy de un duro editorial en Avvenire, subrayó en las redes sociales que el Consejo de Paz, tal como está concebido ahora, es una "propuesta indecente" que "busca reemplazar a la ONU con una especie de Consejo de Administración empresarial presidido de por vida por el actual presidente de Estados Unidos, que lo gestiona (incluso después de finalizar su mandato) de manera absolutista y arbitraria.
Y puede designar un sucesor, casi como si fuera una monarquía hereditaria".
Para Ferrara, "el Consejo ya era escandaloso cuando el objetivo era 'solo' una neo-colonización de Gaza, pero ahora se convirtió en una Sociedad Anónima donde los Estados que forman parte, elegidos por el presidente a su discreción, por cooptación y no electos por nadie, aceptan ser sometidos a un individuo".
También hay descontento entre las voces del pacifismo católico.
"Durante años hemos imaginado, soñado y propuesto una reforma en sentido democrático de las Naciones Unidas -comenta en Mosaico de Paz, la revista del movimiento Pax Christi, don Tonio Dell'Olio, presidente de la Pro Civitate Christiana de Asís-. Si puedo seguir soñando, espero que precisamente esta propuesta pueda generar la voluntad de una reforma en sentido democrático de la ONU para evitar el riesgo de derrapes imperialistas como el del Consejo de Paz". (ANSA).



