Venezuela: A dos meses de captura de Maduro, el poder parece abrirse a la prensa
Jorge Rodríguez, presidente del parlamento, ofrece inédito respaldo al periodismo libre

Durante una entrevista con el periodista Luis Olavarrieta, Rodríguez celebró el encuentro como un paso hacia la reconciliación, reconociendo que tanto políticos como medios han cruzado límites en el pasado, generando confrontaciones.
"Estoy muy complacido y muy de acuerdo con este diálogo entre nosotros. Creo que es fundamental el trabajo de todo el periodismo, del periodismo independiente principalmente", afirmó Rodríguez.
Agregó que el "nuevo momento político" impulsado por su hermana representa "una oportunidad para pintar la cancha y para que ustedes puedan difundir de manera libre el fruto de su trabajo". Invitó a la prensa a formular preguntas al poder político sin temor, enfatizando que el ejercicio informativo debe desarrollarse con garantías y respeto a la libertad de expresión.
El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) reaccionó de inmediato y valoró este giro entre quienes ejercen el poder en Venezuela, que parecen responder a años de demandas para cesar el discurso estigmatizante contra periodistas y medios.
Sin embargo, el gremio insistió en que las palabras deben traducirse en acciones concretas: aún persisten procesos judiciales contra reporteros, medidas cautelares pendientes de la Ley de Amnistía, cierres de emisoras y bloqueos a portales digitales.
"La consolidación de una nueva etapa pasa por desmontar esas prácticas", subrayó el SNTP.
En paralelo, el presidente del canal de televisión abierta Venevisión, Andrés Badra, emitió un mensaje inédito en la historia reciente de la televisión venezolana, enterrando la era de sumisión al chavismo y llamando a tener "coraje" para defender la democracia y la reinstitucionalización del país.
"Una vez más estamos firmes y parados con todos los venezolanos", declaró, en un giro que ha generado reacciones mixtas, con críticas por su tardanza y supuesto oportunismo.
Venevisión es propiedad de la familia Cisneros.
Esta aparente apertura surge en un contexto de lo que los propios hermanos Rodríguez han definido como el nuevo momento político en Venezuela, donde la libertad de prensa ha sido un punto de fricción durante el cuarto de siglo que el chavismo ha ejercido el poder, con reportes de organizaciones internacionales sobre restricciones y persecuciones.
Analistas ven en estas declaraciones un intento de normalización, aunque persisten dudas sobre su sostenibilidad sin reformas estructurales, que necesariamente pasan por derogar algunas leyes y reformar otros instrumentos legales, en particular la llamada Ley contra el Odio. (ANSA).



