Venezuela: ascenso al poder de Delcy Rodríguez divide a los caraqueños
Personas de a pie aún digieren cambio político del fin de semana

Rodríguez, quien asumió el cargo en una ceremonia en la Asamblea Nacional, enfrenta un país que mayoritariamente quiere cambio: una encuesta de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), realizada en noviembre de 2025, reveló que el 77,1% de los venezolanos consideraba necesario o muy necesario un cambio de gobierno, y en concreto la salida del poder de Nicolás Maduro.
Entre las voces de a pie, José Pérez, un jubilado de 68 años del barrio (favela) Petare, expresó su disconformidad: "Esto no es transición verdadera. Debería asumir María Corina Machado, quien ganó las elecciones (de 2024)".
Pérez, quien es opositor, se considera decepcionado por el giro que tomaron los acontecimientos tras la decisión del gobierno de Donald Trump de trabajar junto a Delcy Rodríguez.
Por otro lado, Ana López, contadora de 42 años en Chacao, zona de clase media en la capital, sin ser chavista saludó el cambio: "Es histórico que una mujer como Delcy sea la primera presidenta. Representa empoderamiento femenino en un momento crítico; ojalá traiga unidad y progreso".
Sin embargo, críticas no faltan. Miguel Ramírez, vendedor ambulante de 35 años en el centro, afirmó: "Los venezolanos queremos cambio real, no cosmético. Delcy no es cambio; es continuidad del sistema que nos hundió en crisis".
En medio de la incertidumbre sobre lo que vendrá con este nuevo gobierno, Caracas vive un clima de cautela. Las personas en la calle están generalmente renuentes a dar declaraciones a la prensa y solo acceden a hablar a condición de que no se revele su nombre.
Entretanto, tras la declaración del estado de excepción por parte de la presidenta interina Delcy Rodríguez, Caracas se ha convertido en un escenario de tensión controlada, con un despliegue de fuerzas policiales y de la militarizada Guardia Nacional, en puntos estratégicos como las cercanías a instituciones gubernamentales.
Ciudadanos reportan un aumento en los controles de identidad y patrullajes policiales, lo cual aleja cualquier posibilidad de que el descontento contra el chavismo se manifieste en las calles.
En medio de esta atmósfera, organizaciones de derechos humanos como Justicia Encuentro y Perdón destacan que Venezuela aún mantiene más de 1.000 presos políticos en cárceles como Ramo Verde y El Helicoide.
Estos reclusos, que incluyen activistas, periodistas y exmilitares, representan un tema pendiente del chavismo, y su situación se convirtió en un punto de fricción para la transición a la que apuesta la Casa Blanca con Delcy Rodríguez.
En estas primeras horas del nuevo gobierno en Venezuela, una campaña en redes sociales ha ganado visibilidad exigiendo la liberación de los presos políticos, con miles de mensajes y réplicas exigiendo al nuevo gobierno la excarcelación inmediata como gesto de buena fe.
Voces de la diáspora venezolana y figuras opositoras como María Corina Machado han impulsado esta iniciativa, argumentando que, sin justicia para los detenidos, cualquier promesa de cambio resulta hueca (ANSA).



