Venezuela: Diosdado Cabello, en la mira de la Casa Blanca
El ministro, "piedra en el zapato" de la transición
Según estas filtraciones, divulgadas inicialmente por medios estadounidenses como Politico, Cabello podría convertirse en el principal objetivo de Washington si obstaculiza el proceso de transición.
Ministro del Interior y de Justicia, Cabello representa un ala dura del chavismo, en su discurso se ha negado a negociar con Washington y la etiqueta de su canal en Telegram tiene la frase "Gringos váyanse al carajo".
La decisión de Estados Unidos de apostar por Delcy Rodríguez como figura central en la transición venezolana, descartando a Cabello y al ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, responde a una evaluación pragmática de la inteligencia estadounidense.
Sin embargo, la Casa Blanca comprende cabalmente que dentro del proceso necesitará la cooperación de estos dos ministros que controlan a las entidades con poder de fuego, de acuerdo con la valoración de analistas.
Fuentes del Departamento de Estado, citadas en un reportaje de The Wall Street Journal, indican que Rodríguez, una tecnócrata con vínculos en la industria petrolera, es vista como más dispuesta a cumplir con las demandas de Washington, incluyendo el control de flujos de drogas, la expulsión de operativos iraníes, cubanos y rusos, y la interrupción de ventas de petróleo a adversarios estadounidenses.
En contraste, Cabello y Padrino, ambos sancionados por Estados Unidos por presunto narcotráfico y violaciones de derechos humanos, representan un riesgo de inestabilidad, con recompensas millonarias por su captura: US$ 25 millones por Cabello y US$ 15 millones por Padrino.
El peso específico de Diosdado Cabello en el aparato estatal venezolano es considerable, como ministro del Interior y Justicia, cargo que le otorga control directo sobre los organismos de seguridad del Estado.
Bajo su mando se encuentran el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) y la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim), dos de los principales órganos represivos acusados de detenciones arbitrarias, torturas y desapariciones forzadas, según informes de la ONU y la Corte Penal Internacional.
Cabello también dirige fuerzas paramilitares y colectivos armados, lo que le confiere influencia en el mantenimiento del orden interno, pero genera preocupación en Washington por su historial de rivalidad con los hermanos Rodríguez y su potencial para actuar como "spoiler" en la transición. Cabello ha discrepado públicamente con Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional y hermano de la mandataria interina.
Diversas fuentes en Washington y Caracas, como destacan medios de prensa digital, aseguran que Jorge Rodríguez fue el artífice del acuerdo con Donald Trump para que su hermana conduzca este período transitorio hasta la realización de elecciones, en un momento aún por definir.
En este contexto, el primer decreto de Rodríguez como presidenta interina, publicado en la Gaceta Oficial, ha generado interrogantes sobre sus alianzas.
Según reporta el portal Diario de Cuba, Rodríguez designó al general Gustavo Enrique González López como comandante de la Guardia de Honor Presidencial, una unidad clave para la protección del Palacio de Miraflores.
González López, exdirector del Sebin en periodos de alta represión (2014-2018 y 2019-2024), es considerado un hombre de confianza de Cabello, según analistas. Esta designación, interpretada como una "cuota" para Cabello en el reacomodo de la cúpula chavista, podría ser vista como una afrenta a Estados Unidos, que ha sancionado a González López por violaciones a los derechos humanos.
La presidenta Rodríguez, quien inicialmente condenó la captura de Maduro como un "secuestro", ha moderado su tono, invitando a una agenda de cooperación con Estados Unidos basada en el "desarrollo compartido".
Su hermano, en tanto, mantiene desde la Asamblea Nacional un discurso y acciones enfocadas en demandar que Maduro y su esposa Cilia Flores, quien era diputada actualmente, sean regresados a Caracas.
Sin embargo, Trump ha advertido que, si Delcy Rodríguez no cumple, enfrentará consecuencias "peores que Maduro", mientras mantiene la presión para una transición que incluya elecciones libres y acceso a las reservas petroleras venezolanas.
La incertidumbre persiste en Caracas, con reportes de detenciones de periodistas y un decreto de emergencia que ordena capturar a simpatizantes del ataque estadounidense.
Aunque los 14 periodistas detenidos el lunes fueron liberados ese mismo día, resultó llamativo que tal medida represiva ocurriera a las puertas de la Asamblea Nacional en coincidencia con la juramentación de Jorge Rodríguez como presidente del parlamento y de Delcy Rodríguez como mandataria.
(ANSA)



