Venezuela: EEUU capturó otro petrolero vinculado al crudo venezolano en el Caribe
Es la sexta incautación en los últimos meses

Se trata de la sexta incautación de este tipo en los últimos meses, en el marco del endurecimiento de la presión de Washington sobre el sector energético de Venezuela.
La operación fue confirmada por autoridades estadounidenses, que indicaron que el buque estaba involucrado en el transporte de petróleo en violación de las sanciones impuestas por Estados Unidos. El petrolero fue interceptado sin que se registraran incidentes ni enfrentamientos con la tripulación.
Según las fuentes, la incautación se produjo en aguas del Caribe y estuvo a cargo de fuerzas navales estadounidenses bajo coordinación del Comando Sur de Estados Unidos, responsable de las operaciones militares en América Latina y el Caribe.
La captura del buque se inscribe en una estrategia más amplia de la administración del presidente Donald Trump para reforzar el control sobre las exportaciones de crudo venezolano, consideradas una de las principales fuentes de financiamiento del gobierno de Nicolás Maduro.
Washington sostiene que estas exportaciones violan el régimen de sanciones vigente y buscan eludir los controles internacionales mediante el uso de petroleros registrados bajo banderas de conveniencia, cambios de nombre de buques y transferencias de carga en alta mar.
En este caso, el petrolero incautado estaría vinculado a una red logística utilizada para transportar crudo venezolano hacia mercados internacionales, en particular Asia, a través de intermediarios.
La operación se suma a otras capturas realizadas recientemente por Estados Unidos en la región. En las últimas semanas, fuerzas estadounidenses interceptaron varios buques cisterna vinculados al comercio de petróleo venezolano, lo que marca una intensificación del control marítimo en el Caribe.
Fuentes del Pentágono señalaron que estas acciones forman parte de un esfuerzo sostenido para hacer cumplir las sanciones energéticas y enviar una señal clara a empresas navieras, aseguradoras y países que facilitan o toleran el transporte de crudo sancionado.
Hasta el momento, el gobierno venezolano no emitió una reacción oficial sobre la nueva incautación. En anteriores episodios, Caracas denunció las operaciones estadounidenses como "actos de piratería" y acusó a Washington de utilizar las sanciones como herramienta de presión política.
Analistas internacionales advierten que la escalada de incautaciones podría aumentar la tensión en el Caribe y afectar rutas comerciales sensibles, en un contexto regional ya marcado por la inestabilidad política y económica venezolana.
Desde Washington, en cambio, se insiste en que las operaciones se realizan conforme al derecho internacional y con el objetivo de impedir el financiamiento de actividades consideradas ilegales por la administración estadounidense.
La captura del nuevo petrolero se produce en un momento de renovada dureza de la política exterior estadounidense hacia Venezuela, con un discurso más confrontativo por parte de Trump y un mayor énfasis en la aplicación estricta de sanciones económicas y energéticas.
Funcionarios estadounidenses indicaron que las operaciones de interdicción marítima continuarán y no descartaron nuevas incautaciones si se detectan buques que violen el régimen de sanciones. (ANSA).



