Venezuela: estremecedor relato de un argentino liberado por el chavismo
Yaakov Harary confirmó que Nahuel Gallo sigue preso en Venezuela

La revelación se conoció tras una entrevista difundida en Radio Mitre de Buenos Aires y reproducida por Infobae y otros medios.
Harary, quien estuvo detenido en el penal El Rodeo I (en el Municipio de Zamora, al este de Caracas), afirmó que tuvo "muchas conversaciones con Nahuel Gallo" cuando este fue trasladado a la misma celda al iniciar su cautiverio. Gallo estuvo con él durante aproximadamente una semana antes de ser trasladado a otra celda.
Harary detalló las deplorables condiciones de detención: espacios de apenas 1,78 metros por cuatro de largo, sin sábanas, infectados de insectos y con baños improvisados compartidos entre dos reclusos.
Describió que, durante su encarcelamiento, fue obligado a asumir una identidad falsa y un número de cédula de identidad inventado por las autoridades venezolanas, una práctica que aplicaron a otros extranjeros sin distinción.
El ahora liberado afirmó que las acusaciones contra los detenidos extranjeros, incluidas supuestas imputaciones por terrorismo y manipulación de armas, fueron "arbitrarias y carecieron de un procedimiento legal claro, sin que nadie recibiera cargos detallados al ser detenidos".
También señaló la opacidad en los criterios de liberación, afirmando que nadie sabía "por qué criterio se está sacando" a unos y no a otros, en referencia a las excarcelaciones masivas ocurridas recientemente en El Rodeo.
La historia de Harary aporta un testimonio de primera mano sobre las condiciones extremas en las que viven los presos extranjeros del chavismo, muchos de ellos sin ningún vínculo político con Venezuela, y sobre cómo la custodia arbitraría se convierte en una herramienta de presión política.
El caso de Nahuel Agustín Gallo, de 34 años, sigue siendo un foco de tensión diplomática entre Argentina y Venezuela desde su detención el 8 de diciembre de 2024, cuando ingresó a Venezuela para visitar a su pareja y a su hijo pequeño.
Desde entonces, el régimen chavista ha difundido acusaciones de terrorismo sin pruebas públicas, una narrativa rechazada por el gobierno argentino y por organismos internacionales.
La situación de Gallo ha sido calificada por familiares como una desaparición forzada, sin asistencia consular ni acceso a la defensa legal, lo que agrava la incertidumbre sobre su condición y bienestar. (ANSA).



