Venezuela: europa incómoda, frialdad de Keir Starmer
La jugada de Trump puede minar ulteriormente el eje transatlántico

Empero, surgen matices divergentes en el mosaico europeo. La presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, afirma que "el pueblo venezolano merece vivir en libertad tras años de opresión", y reitera que el Parlamento Europeo no considera a Nicolás Maduro "el líder legítimo electo de Venezuela".
En tanto, la señal política más evidente provino del Reino Unido. El primer ministro británico, Keir Starmer, aclaró que Londres "no tuvo ninguna participación" en la operación estadounidense y optó por abstenerse de emitir un juicio político. "Quiero establecer los hechos primero", hablar con Trump y los aliados. Este enfriamiento del sentimiento hacia Washington pone de manifiesto la incomodidad de Europa.
En Bruselas, el mensaje es más coherente, pero igualmente cauteloso. La Alta representante para Asuntos Externos, Kaja Kallas, informó haber hablado con el secretario estadounidense de Estado, Marco Rubio, y el embajador de la UE en Caracas, y ratificó que la UE está "siguiendo de cerca la situación" y ya declaró que el presidente venezolano, Nicolás Maduro, "carece de legitimidad".
El centro de gravedad de la postura de la UE reside en las palabras de la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, quien enfatizó que la Unión apoya al pueblo venezolano y respalda una transición pacífica y democrática. "Cualquier solución debe respetar el derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas". El presidente del Consejo Europeo, el portugués Antonio Costa, se hizo eco de la misma opinión, y pidió una "desescalada y una solución pacífica, democrática e inclusiva".
Madrid adoptó una postura similar, instando a la "desescalada y a la responsabilidad", junto con una referencia a los "principios de la Carta de las Naciones Unidas" (Pedro Sánchez). París, sin embargo, expresó un desacuerdo más contundente: "Ninguna solución política duradera puede imponerse desde fuera", declaró el ministro de Asuntos Exteriores galo, Jean-Noël Barrot. La operación estadounidense viola "el principio del no uso de la fuerza, fundamento del derecho internacional". (ANSA).



