Venezuela: gobierno de Delcy Rodríguez construye narrativa en busca de legitimidad
Según analistas se evita mostrar debilidad interna ante tutelaje de EEUU
Un análisis publicado por el portal Efecto Cocuyo, este lunes, sostiene que esta estrategia busca mostrar como cooperación con Washington a lo que el presidente Donald Trump transmite como órdenes desde la Casa Blanca.
Pese a estar claramente alineados con los intereses de la administración Trump, en Caracas el gobierno interino de Rodríguez y las bases del chavismo siguen con la retórica antiimperialista.
Expertos destacan que el discurso de la cúpula chavista administra una crisis de legitimidad, priorizando la unidad del oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela, cuya cabeza principal es Diosdado Cabello, y las fuerzas armadas, bajo la dirección del ministro Vladimir Padrino López.
Tanto sobre Cabello como sobre Padrino López pesan sendas recompensas millonarias de Estados Unidos, que no han sido anuladas pese al giro que ha tomado la interacción entre Caracas y Washington desde el 3 de enero.
Un elemento clave en esta reconstrucción narrativa es el nombramiento de Miguel Pérez Pirela como nuevo ministro de Comunicación e Información, uno de los escasos cambios que ha hecho Rodríguez en un gabinete que heredó de Maduro.
Filósofo y comunicador formado en La Sorbona de Francia, al igual que Rodríguez, quien estudió en París, Pérez Pirela es fundador del medio pro-gobierno La Iguana TV y ha sido conductor en Venezolana de Televisión.
Su designación busca fortalecer "la batalla comunicacional en defensa de la verdad de Venezuela", según anunció Rodríguez, alineándose con el tono calculado para proyectar resiliencia y normalidad.
Esta movida, junto a excarcelaciones de presos políticos y el regreso del alto gobierno a plataformas como X, apunta a reorientar la narrativa hacia una diplomacia pragmática, aunque analistas advierten riesgos de fracturas internas si se percibe entre las bases como una capitulación el acuerdo con Trump.
El enfoque en intelectuales con formación europea podría suavizar la imagen internacional del régimen, mientras se gana tiempo ante el juicio de Maduro en Nueva York, programado para marzo. (ANSA).



