Venezuela: inesperada renuncia del fiscal general y el defensor del pueblo venezolanos
Ambos funcionarios habían sido duramente cuestionados por ONG
El presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, confirmó la recepción de las renuncias y anunció que, debido a la ausencia de un vicefiscal para asumir interinamente el cargo, se designará un encargado temporal mientras se activa el Comité de Postulaciones para nuevos nombramientos.
Saab ocupaba el cargo de fiscal general desde 2017, cuando sucedió a Luisa Ortega Díaz, y su mandato fue ratificado en octubre de 2024 por un período de siete años. Su gestión ha estado marcada por severas críticas de organizaciones no gubernamentales de derechos humanos.
Human Rights Watch y Amnistía Internacional documentaron numerosas detenciones arbitrarias, torturas y al menos 18 muertes en custodia bajo su supervisión.
Saab también lideró investigaciones contra centenares de opositores, periodistas y activistas, incluyendo casos de figuras como María Corina Machado y Edmundo González Urrutia.
El nombramiento de Saab en 2017 fue rechazado por alrededor de 60 países, que consideraron ilegítima la Asamblea Nacional Constituyente que lo designó, argumentando que esta usurpó funciones de la Asamblea Nacional electa en 2015.
Las recientes renuncias se producen en un contexto de transformaciones bajo el gobierno de Delcy Rodríguez, incluyendo la excarcelación de presos políticos, la aprobación de una ley de amnistía y el cierre de El Helicoide, la sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin).
Analistas interpretaban estos cambios como parte del desmantelamiento de estructuras vinculadas al anterior régimen.
Tanto la oposición como defensores de derechos humanos han celebrado el fin de lo que consideran un "ciclo de represión", aunque coincidieron en que el proceso de selección de sus reemplazos debe garantizar la independencia judicial, tal como advirtió la ONG Acceso a la Justicia (ANSA).



