Venezuela: Maduro abierto al diálogo con EE. UU., evita hablar del ataque
El gobernante venezolano sostiene que sólo conversó con Trump en una ocasión

En una extensa entrevista con el periodista español Ignacio Ramonet, abierto simpatizante del chavismo, Maduro afirmó que su gobierno está "listo" para trabajar junto a Estados Unidos en un "acuerdo de combate contra el narcotráfico", destacando los esfuerzos venezolanos en la frontera con Colombia, donde, según él, se han destruido 40 aeronaves relacionadas con el tráfico de drogas en el último año. De forma explícita, Maduro evitó confirmar el ataque dentro de Venezuela anunciado por la Casa Blanca.
"Se lo hemos dicho a muchos de sus voceros (de Estados Unidos), que, si quieren conversar seriamente de un acuerdo de combate contra el narcotráfico, estamos listos", declaró en la línea discursiva que ha mantenido Caracas, tratar de posicionar a Venezuela como víctima del narcotráfico colombiano y criticando la falta de colaboración del lado vecino.
Pese a que el discurso del chavismo sostiene que la estrategia de presión de la Casa Blanca busca es el petróleo venezolano, Maduro en esta entrevista pareció ofrecer el crudo sin ninguna restricción a Estados Unidos.
En el ámbito petrolero, ofreció inversiones estadounidenses sin restricciones: "Que si quieren petróleo de Venezuela está lista para inversión estadounidense (…) cuando quieran, donde quieran y como quieran".
El gobernante venezolano colocó como ejemplo de su apertura en el campo petrolero en beneficio de EEUU las operaciones de la firma Chevron, que cuenta con una licencia especial de Trump para seguir operando en territorio venezolano, pese al recrudecimiento de sanciones de Washington, que a mitad de año fue sacando de Venezuela firmas como la italiana ENI y la española Repsol.
Un aspecto importante de la entrevista de Maduro con Ramonet fue la precisión que hizo el gobernante venezolano de lo conversado con Donald Trump. Maduro afirmó de forma categórica que solo ha mantenido una única llamada con Trump.
"Nosotros hemos tenido una sola conversación. Él me llamó el viernes 21 de noviembre pasado desde la Casa Blanca, y yo estaba en el Palacio de Miraflores. Conversamos 10 minutos. Fue una conversación muy respetuosa, cordial y hasta agradable", explicó Maduro.
Esta declaración desde Caracas desmiente lo señalado en días recientes por Trump, quien aseveró que hubo una segunda llamada telefónica con Maduro, que no resultó fructífera.
Maduro aprovechó el tono benevolente del entrevistador para extenderle un mensaje a Estados Unidos: "Al pueblo de EEUU les digo aquí tienen un gobierno amigo". El presidente venezolano se preguntó si los ciudadanos estadounidenses respaldan intervenciones militares en América Latina.
Criticó el despliegue naval estadounidense en el Caribe como una "amenaza" que busca en verdad un cambio de régimen, también cuestionó las recientes confiscaciones de buques con crudo venezolano y evitó confirmar un supuesto ataque con drones a instalaciones portuarias, por parte de Estados Unidos, que sería el primer ataque en suelo venezolano contra operaciones del narcotráfico, según la narrativa de Washington, desde que Trump ordenó el despliegue naval en el sur del Mar Caribe, en agosto pasado.
La entrevista, realizada en un vehículo en movimiento por el Paseo de los Próceres en Caracas, ha buscado proyectar a Maduro como un "guerrero de la paz" familiarizado con la sociedad estadounidense. Analistas ven en estas declaraciones un intento de contrarrestar, por vía del diálogo, la presión de Estados Unidos y una apuesta por restablecer los canales diplomáticos entre Caracas y Washington. (ANSA).



